El Consejo de Administración del Nàstic decide rescindir el contrato de Powel, que acababa el 30 de junio, por un acto de indisciplina mientras estaba lesionado
Una salida nocturna, estando lesionado, separa al ídolo del ángel caído. Del altar de Santa Tecla a abandonar el club por la puerta de servicio. Powel dejará de ser en las próximas horas jugador del Nàstic, después de que el Consejo decidiera rescindir el contrato que le ligaba al club hasta el 30 de junio. La consecuencia de 48 horas mal llevadas, en las que el holandés pasa de estar a tres semanas de volver al equipo a romperse para el resto de la temporada. Con operación incluida. «Había una lesión para tratar y el comportamiento del futbolista no ha sido el que creemos conveniente», explicó el presidente grana, José María Fernández, en su reaparición pública.
Powel acepta que su comportamiento –estar fuera del domicilio particular a altas horas de la madrugada infringiendo las órdenes de reposo absoluto de los servicios médicos– va en contra de la normativa de régimen interno que rige en el club, pero asegura que el empeoramiento de su lesión no se debe a ninguna infracción sino a un accidente doméstico.
Versión de Powel
Su versiónes que se produjo la avelsión total del tendón de su cuádriceps al levantarse de golpe para evitar que una bandeja con platos y vasos se le cayera encima. Así se lo explicó al médico del club tras regresar de los dos días libres y que ayer repitió ante el director general, Lluís Fàbregas. La explicación no ha convencido al Club que en menos de una hora de reunión decidió prescindir del futbolista. No quiere decir que entiendan que la salida nocturna conllevase a el agravamiento de la lesión. Eso es difícil de valorar. Pero el club tiene claro que la imagen que circuló por las redes sociales no ayuda a entender la pérdida por lesión de su pichichi.
Pese a ello, los servicios jurídicos granas no han encontrado suficientes argumentos contractuales para un despido fulminante y sin derecho a indemnización con lo que ambas partes tratarán de alcanzar un acuerdo económico para poner fin a la vinculación del jugador con el club. Parece, por las palabras de Fernández, que el club se ahorrará parte de la ficha que todavía quedaba por pagar, aunque tampoco será un mal remedio para el futbolista. «Las dos partes saldrán beneficiadas», sentenció el presidente de la entidad grana. El delantero holandés podrá seguir utilizando las instalaciones deportivas del Nàstic si finalmente decide proseguir su recuperación en Tarragona, ya que como explicó Fernández «no vamos a dejar al jugador en la calle, porque ha dado al club todo lo que ha podido. Tiene las puertas del club abiertas para todo».
Powel deja el conjunto grana tras ser una pieza básica en el objetivo de la salvación la temporada pasada. Sus 11 goles le erigieron como el máximo goleador del equipo. Una posición que ha seguido manteniendo esta campaña en la que había marcado nuevo goles, casi la mitad de los tantos que ha logrado el Nàstic (19). Sin embargo, la última imagen que deja en el futbolista es una ocasión perdida en Valladolid con 0-0 en el marcador. Un mal disparo que a la postre ha sido el punto final a su carrera de grana.
Fichar, casi imposible
Todo apunta a que el Nàstic no fichará para suplir la baja de Powel, teniendo en cuenta que todas las opciones que ofrece el mercado se consideran demasiado arriesgadas. En cuanto se supo que el delantero holandés no podría volver a jugar, el Consejo encargó a la secretaría técnica un informe sobre las posibilidades de refuerzos que existen a día de hoy en el mercado. El problema es que la lesión de Powel no se considera de larga duración, por lo que la normativa sólo permite al Nàstic reforzarse con jugadores que procedan del paro, lo que evidentemente ha limitado de forma decisiva el trabajo de los técnicos.
Aun así, se llegó a elaborar el citado informe, en el que se proponían dos nombres como posibles opciones de fichaje, ambos del mercado extranjero y al menos uno de ellos de Latinoamérica. Pero el Consejo, por indicación también de los técnicos, consideró que era demasiado arriesgado y ofrecía nulas garantías de éxito incorporar a un jugador sin equipo y además novato en el fútbol español, por lo que la opción de fichar parece que queda descartada salvo un radical cambio de rumbo.