Los museos Pau Casals, Apel·les Fenosa, Deu Font o Àngel Guimerà son una recomendable visita
Si le sale un día nublado, o le apetece descansar de playa, no dude en acudir a El Vendrell (donde también hay unas playas aconsejables), para una jornada dedicada a la cultura con una muestra de museos de nivel internacional y que además están en un radio muy pequeño.
Desde el violoncelista Pau Casals, al mundialmente reconocido escultor Apel·les Fenosa, el Museu Deu, que guarda una de las colecciones de arte de más valor en Catalunya, o el museo dedicado al escritor Àngel Guimerà, que pasó su juventud en El Vendrell, le permiten una oferta única. Pero también es obligada la visita al museo arqueológico o al auditorio.
Pau Casals
Organícese. Pau Casals nació en El Vendrell en 1876 y la localidad lleva con orgullo haber sido la cuna del músico y humanista. Para conocer su figura y obra puede seguirse un itinerario que trasladará el sentimiento de paz al visitante.
Comience en la que fue casa natal de Pau Casals. Es una sencilla casa en el núcleo histórico. En ella Casals tocaba con la carbaseta, una calabaza vacía que sus padres le acondicionaron a modo de primer violoncelo.
De allí vaya a la iglesia de El Vendrell. Su órgano es una joya del 1777. El padre de Pau Casals fue el organista y en él el violoncelista descubrió el sentido por la música. Es una joya barroca única en Europa precisamente gracias a Pau Casals. Mientras en el resto de Europa se modernizaban los mecanismos de los órganos, Casals se opuso a reemplazar la maquinaria original. El instrumento se salvó durante la Guerra Civil de ser quemado porque los vecinos sabían que era el órgano del músico.
Es obligada la visita a Vil·la Casals, sobre la arena de la playa de Sant Salvador. Fue la residencia de verano de la familia y hoy es un homenaje a la figura y la obra del violoncelista, pero también a la paz y a la lucha contra los totalitarismos. Inaugurado por los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, muestra al Pau Casals más humano. Puede escucharse una audición y recorrer la estancia llena de arte.
El museo le impresionará. Las salas dedicadas a las guerras, al exilio, a cómo Casals silenció su música en protesta por los totalitarismos, a la correspondencia que mantenía con líderes de todo el mundo para que callasen las armas... todo ello impacta. Es también un canto a la esperanza. Especialmente emotivo es el discurso que el músico dio en la sede de las Naciones Unidas.
Para completar el recorrido sobre Casals, justo enfrente de su museo está el Auditori Pau Casals. Se construyó a iniciativa del músico y durante todo el año acoge una variada programación. Precisamente ayer abrieron los Festivales Internacionales de Música Pau Casals, que se alargan durante el verano.
Museu Deu
El que fuera notario de El Vendrell, Antoni Deu Font juntó en su vida una de las más valiosas colecciones de arte de Catalunya. A su muerte donó toda la obra a El Vendrell y se muestra en un moderno museo. Está en el núcleo urbano y a pocos metros de la que fue casa natal de Pau Casals. Destaca por sus colecciones de arte, en las que hay pintura (Casas, Mir, Calsina) escultura (Llimona, Fenosa, Cañas), o de imaginería religiosa, con piezas desde el siglo XII. Impresiona pasear sobre las alfombras bordadas en oro en la sala de arte religioso con tallas de un valor incalculable.
Fundació Fenosa
El escultor Apel·les Fenosa se asentó en El Vendrell. Allí creó su casa y su taller, hoy convertido en museo y en pleno núcleo histórico. Puede conocerse cómo trabajaba el artista y observarse numerosas obras tanto de pequeño como de gran formato instaladas en el jardín de la vivienda.
Museu Àngel Guimerà
El poeta y dramaturgo pasó su juventud en El Vendrell y en a localidad se conserva la que fue su casa familiar. Es una sencilla construcción justo al lado de la casa natal de Pau Casals. Permite ver cómo vivía el poeta y algunas de sus pertenencias más simbólicas.
Museo arqueológico
Está en los bajos de la casa museo de Àngel Gimerà y en él se guardan los restos encontrados en años de excavaciones. Destaca la presencia de una máscara púnica, pero hallada en un asentamiento ibérico, lo que confirma los contactos comerciales entre culturas.
La visita a los museos de El Vendrell es una alternativa para un día de relax impregnándose en cultura. Además permite al visitante recorrer las calles del núcleo histórico.
La jornada debe completarse comiendo en alguno de los restaurantes de la localidad. Diversos de ellos están agrupados bajo la marca Les Cuines del Vendrell y ofrecen cartas de temporada con productos de la tierra y recetas de la zona.