Febrero 2012. Ola siberiana de frío. Ola brutal de crisis económica.
Al mismo tiempo a través de los medios de comunicación y de internet, nos vamos informando y cabreando de que en este país llamado España roba casi todo el mundo.
Y mientras unos empobrecen a la sociedad con sus beneficios, los otros empobrecen a las mujeres, niños, ancianos, pensionistas, parados y trabajadores con sus indecentes recortes. Y no pasa nada.
Pero parece que nadie se ha parado a pensar que por mucho que roben a la sociedad, por muchos beneficios, por muchos éxitos, por muchos recortes que hagan, por muchas estupideces de la vida, al final, los ricos y los pobres, absolutamente todos, nos vamos a morir por igual. Porque robar no alarga la vida. Si acaso, robar... ¡acorta la vida!