El millonario Sheldon Adelson, sensible a la petición de la Generalitat de Catalunya de que el futuro complejo de Eurovegas tuviera alguna seña de identidad catalana si se instalara aquí, ha propuesto que en tal caso podría llamarse ‘Gaudí Sands’.
La idea sería interesante si no fuera porque Eurovegas será un enorme espacio de ocio y ruido, cuando al arquitecto le iban mejor el trabajo y el silencio; será un emporio de lujo y casinos, cuando Gaudí amaba la pobreza y era partidario de ganar el sueldo con el esfuerzo; será un lugar donde el vicio tendrá su asiento, mientras que la Sagrada Familia refleja espiritualidad en cada detalle; tendrá muchos altares donde rendir culto al supremo dios placer, mientras que nuestro genio adoraba al Dios verdadero.
Dejad, pues, en paz a Gaudí. Ya hemos tenido algún dudoso negocio de carretera que llevaba el nombre de un santo, como para repetir el engaño corregido y aumentado.