El 27-08-2011 pido a dicha confesión religiosa que cancele todos mis datos personales y la respuesta que me dan el día 19-09-2011 es que no es procedente cancelarlos. De nuevo les envío el burofax el 27-09-2011 para advertirles que los denunciaré a la Agencia de Protección de Datos y tomaré las decisiones legales correspondientes. Y la respuesta que recibo es la misma.
Por ese motivo escribo esta de denuncia porque no hay derecho que dicha confesión religiosa pueda hacer lo que le dé la gana. En este país hay libertad religiosa. ¿Quién son ellos para tener mis datos personales si uno no quiere pertenecer a dicha confesión religiosa?
Además, esta carta es de advertencia para aquellas personas que tienen contacto con dicha confesión religiosa porque no cuenta toda la verdad, ya que una vez dentro hay mucha mentira.