El titular principal del Diari de ayer –‘Tarragona registra ocho rupturas por cada diez bodas’– es como un mazazo a nuestra conciencia. Va acompañado de otro dato estadístico: el 70% de enlaces se celebran ya por lo civil.
Hay cierto temor a la interpretación de los datos, porque uno puede ser acusado de pretender imponer sus convicciones ideológicas. Las estadísticas, siempre tan científicas, nunca dicen por separado el porcentaje de rupturas según sea el matrimonio civil o por la Iglesia. Sería una pista, aunque una pista comprometida.
También hay temor a reflexionar en las causas del aumento constante de los divorcios, superior al de Estados Unidos y la mayoría de países europeos. ¿Tendrán algo que ver las leyes del Estado y el grado de protección del matrimonio?
Sin juzgar ningún caso en particular, en el que la ruptura puede explicarse, deberíamos estar de acuerdo al menos en que lo ideal es que el amor dure toda la vida.