Americanos, os saludamos con alegría’ cantaban los personajes de ‘Bienvenido Mister Marshall’, la popular y satírica película que Berlanga rodó en 1953, curiosamente, en Guadalix de la Sierra, conocido en nuestros días por el televisivo reality de ‘Gran Hermano’. La parodia radiografiaba las necesidades de una España comida por la miseria. Ahora, la crisis económica, que no tenemos en exclusiva, nos dibuja un panorama cercano. Aquellos planes Marshall, en formato de desayuno de leche en polvo, podrían ser sustituidos en nuestros días, a juzgar por las reiteradas noticias, por las delicias de nuestro recién estrenado amigo chino. España se vende y parece que a los chinos les gusta. El gobierno está de tournée, una de las últimas escalas Qatar, por donde ya pasó el Barça, en busca de socios inversores. Venderse al mejor postor, incluso en la urgencia de los tiempos que corren, no siempre ofrece los resultados esperados. A cambio surgen las no tan gratas contrapartidas. De eso saben un poco a los que les tocó vivir aquellos años lejanos de dictadura sin fin; lo que no sabemos es sí de eso saben tanto los que ahora nos gobiernan. Que falta nos hacen voces tan críticas y creativas como las de Berlanga, en momentos en los que la realidad sólo puede entenderse a través de la fascinadora mirada del arte.