El aspirante presidencial demócrata, Barack Obama, compró media hora de televisión en horario de máxima audiencia en las cadenas CBS y NBC para el próximo 29 de octubre
"La campaña está negociando con varias cadenas" aparte de CBS y NBC, dijo la fuente, que pidió el anonimato por la sensibilidad de las negociaciones.
La fuente no pudo precisar la cantidad que ha pagado la campaña en ambas cadenas televisivas, ni el contenido del mensaje que emitirá Obama a las 00.00 GMT en esa fecha, seis días antes de los comicios generales en Estados Unidos.
La compra de tiempo en horario de máxima audiencia refleja, según observadores, la enorme ventaja que tiene Obama en cuanto a recaudación de fondos sobre su rival republicano, John McCain.
Pero, no es algo inusual puesto que, en el pasado, la compra de un bloque televisivo era parte de la estrategia de los candidatos de cara a los comicios generales.
En las últimas décadas, sin embargo, los candidatos presidenciales han optado por volcarse de lleno a hacer campaña tradicional -mítines, propaganda por correo y spots televisivos- en los estados con las contiendas más reñidas.
Según observadores, la compra de espacios televisivos encaja con la estrategia nacional que ha adoptado la campaña de Obama, que realiza apoyándose en voluntarios de la base demócrata.
Consultada por Efe sobre los planes de McCain, su portavoz hispana, Hessy Fernández, contestó: "no divulgamos nuestra estrategia".
Contrario a Obama, la campaña de McCain ha aceptado fondos públicos y por ello está limitada en torno a cuántos fondos puede recaudar y gastar.
Según publica la página de Internet "The Drudge Report", la campaña de Obama realizó la compra del espacio televisivo a través de la empresa publicitaria GMMB.
Fuentes del sector de comunicaciones han señalado que, en caso de que McCain decida hacerlo, las cadenas tendrán que ofrecerle el mismo precio y un espacio en horario similar.
Durante las olimpiadas de verano en China, Obama gastó cuatro millones de dólares en anuncios televisivos a nivel nacional, mientras que McCain gastó alrededor de cinco millones de dólares.