Los cadáveres de los dos militares fallecidos el domingo en un atentado suicida en Afganistán llegaron al aeropuerto de Lavacolla, en Santiago de Compostela, pasadas las 00.20 horas del martes
A pié de pista, bajo una fría lluvia, esperaban los familiares del brigada Juan Andrés Suárez y del cabo primero Rubén Alonso Ríos, acompañados por la vicepresidenta de Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño. Junto a los compañeros de los fallecidos estaban el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, general de Ejército Fulgencio Coll, el jefe de la Fuerza Terrestre, teniente general Virgilio Sañudo, y el jefe de la BRILAT, general de brigada José María Prieto.
En el avión también llegaron tres militares heridos en el mismo atentado, Gonzálo Miguelez, Enrique José Dopico y Alberto Cao.
La titular de Defensa, Carme Chacón, fue la primera en descender del avión, junto al jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del Aire José Julio Rodríguez. La ministra, emocionada, se abrazó a los dos militares familiares de los fallecidos, con quienes estuvo hasta que fueron trasladados a tierra los ataúdes.
Los cadáveres fueron trasladados hasta un centro forense, donde les será practicada la autopsia durante la madrugada.
Está previsto que los cadáveres llegue a primeras horas de la mañana a la Base de la BRILAT en Figueirido (Pontevedra), donde será instalada la capilla ardiente y tendrá lugar un funeral al que asistirán los Príncipes de Asturias.