La presencia de una mancha de carburante en el Atlántico en la zona donde desapareció el avión de Air France permite establecer la 'hipótesis' de que 'es improbable' que el aparato haya explotado
Una mancha de carburante sobre el azul del océano fue la primera imagen de la tragedia que recorrió el mundo este miércoles, después de que fuera captada al amanecer por efectivos de la Fuerza Aérea Brasileña que peinan el área, a 1.000 kilómetros de la costa.
El ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, indicó que ontinúa la búsqueda de restos del aparato y que no ha hallado cuerpos de los ocupantes del Airbus de Air France que cubría la ruta Rio de Janeiro-París. El área de búsqueda ocupa un radio de 200 kilómetros a partir del último punto de contacto estimado, cercano a los islotes atlánticos de San Pedro y San Pablo, explicó el ministro en rueda de prensa.