El conseller de Interior, Joan Saura, pidió ayer perdón a las personas que el lunes quedaron atrapadas por el histórico temporal de nieve, aunque señaló que la respuesta de las administraciones fue «eficiente» y «positiva» y pidió a los ciudadanos que, en el futuro, hagan más caso a las alertas
En la rueda de prensa posterior a la reunión del Consell Executiu, Saura señaló que se trabajaba con la expectativa de que ayer mismo se recuperara la normalidad en las carreteras y líneas de tren e indicó que el problema pendiente más sensible era la recuperación del servicio eléctrico, especialmente en Girona.
Tras pedir disculpas a las personas que no pudieron regresar a sus casas porque estaban atrapadas en el tren o en su coche, Saura destacó que la previsión y la eficacia en la respuesta por parte de las administraciones fue «positiva», ya que, según remarcó, avisaron con antelación y, tras el temporal, en un día ya habían logrado entrar en vías de normalidad. No obstante, admitió que la previsión del Servicio Meteorológico no contempló que la nevada en el área de Barcelona fuera tan intensa y que la nieve llegara a cuajar, lo que acabó provocando el monumental colapso.
Más allá de este aspecto «mejorable» en la previsión y de que siempre hay elementos en los que se puede mejorar, Saura subrayó como elemento positivo la coordinación con los ayuntamientos y la «eficacia» en la respuesta a la emergencia.
Saura reconoció también que la Generalitat tiene que mejorar la «pedagogía» con la que transmite las alertas meteorológicas y, en este sentido, apeló a los ciudadanos a que hagan un esfuerzo para que entiendan que «cuando alertamos es por alguna cosa».
Por su parte, el conseller de Política Territorial, Joaquim Nadal, señaló que la «amplitud» de las afectaciones en la red ferroviaria se explica por la «amplitud» del fenómeno meteorológico, si bien admitió que la información que se dio a los pasajeros atrapados fue «insuficiente».