Se vieron afectados cuatro municipios -Tossa de Mar, Lloret de Mar, Platja d'Aro y Sant Feliu de Guíxols- lo que provocó la indignación de muchos vecinos
La caída de una línea de alta tensión provocó que de nuevo cuatro municipios gerundenses –Tossa de Mar, Lloret de Mar, Platja d’Aro y Sant Feliu de Guíxols– quedasen sin suministro eléctrico, lo que podría afectar a unos 80.000 abonados.
La caída de esta línea de alta tensión por causas que todavía se desconocen fue confirmada por la compañía Fecsa-Endesa a los ayuntamientos afectados y provocó la indignación de muchos vecinos afectados de las comarcas del Baix Empordà y la Selva, tras haber sufrido ya un apagón de casi una semana por los daños causados en la intensa nevada del pasado lunes.
Según indicaron fuentes municipales de Lloret y Tossa de Mar, el nuevo corte del suministro eléctrico se produjo a media tarde, y la compañía Fecsa-Endesa indicó a los consistorios que esperaba poder restablecer el servicio en las próximas horas.
En Lloret de Mar, que es un municipio muy turístico, el nuevo apagón provocó «nervios» e «indignación» entre vecinos y hoteleros.
La compañía eléctrica, la delegación del gobierno de la Generalitat en Girona y los Mossos d’Esquadra contactaron de forma inmediata con los ayuntamientos afectados tras haberse producido el corte del suministro, coincidieron en señalar los respectivos consistorios.
Manifestación
Unos 500 vecinos de Caldes de Malavella (Girona) se concentraron ayer frente a la sede del Ayuntamiento de la localidad en protesta por la «mala gestión» del temporal de nieve por parte de las compañías eléctricas y del Govern de la Generalitat, según han informado fuentes del consistorio.
El 80 por ciento de la población de Caldes de Malavella recuperó el suministro eléctrico ayer a las 21,00 horas, después de seis días sin luz, y el 20 por ciento de los vecinos siguen sin recibir corriente de la red eléctrica, según fuentes municipales, que aclararon que la mayoría disponen de generadores, aunque en algunas casas de campo siguen sin luz desde hace siete días.
«Esto es un auténtico maltrato a la población», dijo el concejal de comunicación de Caldes de Malavella, Jordi Aparicio, que aclaró que la protesta «ha sido convocada por los propios vecinos» y «apoyada por todos los partidos políticos con representación municipal».
Otra localidad afectada por los cortes de luz, Lloret de Mar (Girona) organizó el sábado noche una concentración semejante, a la que acudieron una cincuentena de vecinos, según la policía local. Unos sesenta alcaldes de Catalunya firmaron un manifiesto en protesta por la gestión de las consecuencias del temporal.