Google    diaridetarragona.com

Roldán, libre pero deudor

El ex director de la Guardia Civil liquida su condena tras cumplir 15 años de prisión y sin pagar la multa de 9,2 millones de euros 

Compartir   Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  delicious  digg  technorati  yahoo  meneame
COLPISA | 19/03/2010 07:43
Fotografía de archivo del ex director de la Guardia Civil, Luis Roldán. - EFE

Luis Roldán liquida este viernes su cuenta con la Justicia, será un ciudadano libre, y, a sus 66 años, disfrutará de la jubilación sin haber pagado al Estado buena parte de los 9,2 millones de multa que le impuso el Tribunal Supremo. El que fuera primer director civil de la Guardia Civil entre 1986 y 1993, periodo en el que, según sentencia de los tribunales, desarrolló una "incesante" actividad delictiva amparado en su cargo público, firmará su libertad en el Centro de Inserción Social de Zaragoza, en el que ha pasado los últimos cinco años, después de permanecer en prisión 15 de los 31 años a los que fue condenado.

Roldán, el hombre cuyo formidable escándalo contribuyó en buena medida a la caída del Gobierno de Felipe González, se aprovechó de su puesto para amasar una fortuna de unos 30 millones de euros. Lo hizo lucrándose con las obras de construcción y rehabilitación de cuarteles, cobrando "elevadas" comisiones a través de testaferros, y mediante el desvío de fondos reservados destinados a la seguridad del Estado. Para cobijar sus ganancias creó una sociedad ficticia, compró bienes inmuebles y ocultó el dinero entre España y Suiza con la ayuda de varios compinches. 

El Supremo le condenó a 31 años de cárcel en 1999, tres más de lo que le impuso la Audiencia Provincial de Madrid. Pero para entonces Roldán ya llevaba en prisión preventiva cuatro años, después de haber protagonizado una rocambolesca fuga de 11 meses que acabó en Tailandia, país al que se desplazaron agentes del Cuerpo Nacional de Policía en su busca. El prófugo más buscado del momento fue detenido en la vecina Laos por los policías. Había pactado con el intermediario Francisco Paesa su entrega a cambio de una rebaja de pena. Sin embargo, el acuerdo quedó en papel mojado y al final fue condenado a más años de los previstos.


Beneficios 

Fue procesado por los delitos de malversación, cohecho, estafa, falsificación y contra la Hacienda Pública. Los 31 años de cárcel quedaron reducidos a 20 tras la reforma del Código Penal de 1995. 

Gracias a esa modificación, el Supremo estableció que los presos decidieran si cumplían su condena con arreglo a uno u otro código y siempre que se aplicase la solución más favorable para el reo. 

Roldán se acogió a estos beneficios y tomó ventajas de cada uno de ellos. 

A este hecho se sumaron las rebajas de pena por estudios y buen comportamiento, por lo que los 20 años iniciales se quedaron en 15, según explicaron fuentes de Instituciones Penitenciarias. Los primeros diez años los pasó en solitario en un modulo especial de la prisión de mujeres de Brieva, en Ávila, donde pasó el tiempo entre libros y partidas de cartas. En 2005, obtuvo el segundo grado y fue trasladado a la prisión de Zuera, en Zaragoza. En aquella época llegó a solicitar el tercer grado para salir a la calle y dormir en la cárcel, pero su petición fue denegada por no haber satisfecho la multa de 9,2 millones. 

Pese a ello, su situación mejoró de forma sustancial. Fue traslado desde Zuera hasta el Centro de Inserción Social de Zaragoza, su ciudad natal, donde sólo acudía a pernoctar. Trabajó en una empresa de seguros y fue nombrado presidente de su comunidad de vecinos. 

El dinero que robó nunca apareció ni reveló dónde estaba, sólo decía que estaba en poder de Paesa, quien, a su vez, está en paradero desconocido tras habar simulado la muerte. Sus dos testaferros fallecieron y la última pista del saqueo se perdió en paraísos fiscales. Roldán predica que sobrevivirá con una pequeña pensión, pero las víctimas de su enriquecimiento lo tienen claro: "Se lo gastará delante de nuestras narices", manifestó hace unos días el ex ministro del Interior Antonio Asunción, quien dimitió tres días después de que un 26 de abril de 1994 desapareciera el entonces director de la Guardia Civil, después de decir por activa y por pasiva que las fuerzas de seguridad tenían controlados sus movimientos.      





Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS

© Diari de Tarragona
Domènech Guansé, 2 - Tarragona
Telèfon 977 299 700
Promicsa | Redacción