Miles de conductores quedaron atrapados en carreteras del entorno de Tarragona y especialmente la Via Augusta, por las obras que se hacen en la variante de la N–340
Un espectacular caos circulatorio se apoderó ayer de las principales carreteras de acceso y salida de Tarragona en dirección norte, como resultado de los cambios decididos por el Ministerio de Fomento para poder construir una rotonda frente a la Arrabassada vinculada a la nueva variante de la N-340.
El tramo de la circunvalación que discurría por delante del Nou Estadi y finalizaba en la Via Augusta fue clausurado ayer, circunstancia que obligó a desviar la circulación de vehículos. Esta situación se prolongará, como mínimo, por espacio de seis semanas, informó Fomento.
Colas kilométricas entre Tarragona y Altafulla y caravana de vehículos avanzando a una velocidad casi nula fue la constante de la jornada de ayer en las carreteras del entorno de la ciudad. Hubo conductores que invirtieron más de una hora en realizar un trayecto que, en condiciones normales, se hace en diez minutos.
Un número infinito de conductores se vieron atrapados en un atasco de grandes proporciones y que puede repetirse a diario en las próximas semanas. Sólo para cubrir el tramo que discurre entre el Campus Catalunya de la Universitat Rovira i Virgili y la primera salida -carril de desaceleración que facilita el acceso a la Avinguda María Cristina-, tuvieron que invertir un mínimo de seis minutos en los momentos de mayor afluencia de vehículos.
Rotonda del Catllar
La situación más conflictiva se produjo en la rotonda del Catllar. En los momentos en que la Via Augusta estaba más colapsada, los Mossos d'Esquadra obligaban a los conductores a girar hacia la carretera del Catllar para enlazar con la variante -un carril abierto- unos metros antes del conocido como puente de la autopista y así descongestionar la entrada a Tarragona por la Vall de l'Arrabassada.
En este punto de la carretera, a las 18 horas de la tarde aún se estaban colocando señales de tráfico por parte de la empresa que realiza las obras del Ministerio de Fomento.
Ballesteros, indignado
La situación de caos que vivió ayer la Via Augusta, la carretera del Catllar, el Camí del Llorito y la variante por el desvío de la circulación rodada, como consecuencia de la neutralización del sector de circunvalación que discurre frente a las instalaciones del Club Gimnàstic molestó y preocupó al alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, que se mostró indignado por cómo ha actuado el Ministerio de Fomento.
En un acto en el que coincidió con la subdelegada del Gobierno del Estado, Teresa Pallarés, Ballestero manifestó que «me temía que pudiera pasar esto: estoy enfadado y preocupado por lo sucedido».
El alcalde comentó que el único responsable de caos circulatorio de ayer, que puede prolongarse los próximos cinco meses si no se adoptan medidas paliativas, es el Ministerio de Fomento.
Ballesteros reclamó «cordura para minimizar los efectos de la construcción de una rotonda» frente a la Arrabassada y anunció que encargará a la Guàrdia Urbana que «busque soluciones alternativas que eviten el caos ».
El alcalde contradijo las declaraciones de la subdelegada Pallarés, quien aseguró que se había informado de manera conveniente de los cambios circulatorios al Ayuntamiento. «Contrariamente a lo dicho -comentó Ballesteros-, se nos ha informado hace poco y no teníamos conocimiento del retraso que sufrían las obras».
El Ayuntamiento estaba convencido que la variante entraría en funcionamiento con absoluta normalidad días después de Sant Joan. Esta era la última noticia que había llegado hasta la Plaça de la Font. Recibir la información de que las obras y los cambios en la circulación durarán un mínimo añadido de cinco semanas «nos causa gran inquietud». «Me han dicho que el retraso en la finalización de las obras se debe a problemas técnicos y quiero que me digan de qué se trata», subrayó.
Pallarés: ‘No valoro el caos?
La subdelegada del Gobierno del Estado prefirió no ahondar en la complicada situación que vivió ayer Tarragona desde primeras horas de la tarde. Teresa Pallarés, dijo: «No valoro el casos y lo que quiero es gestionar la situación para que cambie».
La representante del Gobierno del Estado pasó muy por encima de una propuesta que le ha hecho llegar el Ayuntamiento de Tarragona, que pasa por obligar a los camiones que no accedan al interior de la ciudad a transitar por la autopista en el tramo gratuito entre Torredembarra y Tarragona. «Cuando se plantean afectaciones al tráfico se contemplan todas las posibilidades, pero estamos abiertos a recibir sugerencias, porque lo que nos interesa es dar las menos molestias posibles a los usuarios».
Con relación a críticas dirigidas a la subdelegación del Gobierno por la dificultad de hacer extensible la noticia al conjunto de la sociedad, Pallarés remarcó que «hemos informado al Ayuntamiento, a los Mossos d'Esquadra y a las personas de manera puntual».
La situación se puede complicar en próximas jornadas, en la medida que avance la temporada de playa y los desplazamientos turísticos propios de los meses de verano. Si con urgencia no se adoptan medidas, los colapsos pueden ser históricos.