La infraestructura que distribuirá los vehículos a la altura de la Savinosa estará finalizada, como muy pronto, a finales de mes
El aspecto que ofrecía ayer la nueva rotonda que se construye en la Via Augusta, frente a la Platja de l’Arrabassada, no era el de una obra que debería abrirse al tráfico rodado en cuestión de unos días. Desde la Subdelegación del Gobierno se informó que «aún no se ha superado el plazo previsto para su finalización». Esta aseveración contrasta con la comunicación que hizo el 5 de junio, en la que indicaba que la rotonda estaría en condiciones de ser inaugurada «en cinco semanas». El plazo teórico venció la semana pasada.
Un equipo de operarios trabajaba en diversas facetas de la construcción de la rotonda y, según comentarios realizados al Diari, la obra concluirá «a finales de mes».
En el mejor de los casos, es seguro que la ejecución del proyecto de la infraestructura habrá superado los plazos facilitados por el Ministerio de Fomento.
Retraso superior a 14 meses
Cuando en el mes de junio de 2006 se informó del inicio de las obras, el plazo de ejecución era de 23,5 meses. Desde aquella fecha han transcurrido 38 meses, por lo que la diferencia actual es de 14,5 meses.
Este dato coincide con el retraso en la ejecución de la rotonda. La única parte perceptible a simple vista era ayer la estructura circular y una primera capa de asfalto en el espacio de rodación, mientras que el interior no está ajardinado y los distintos accesos desde la Via Augusta y el Camí del Llorito esperan la llegada de las máquinas.
La rotonda distribuirá el tráfico de vehículos que se desplacen por la Via Augusta en ambas direcciones y su construcción obedece a la necesidad de establecer un acceso a la variante de la N-340 en el entorno de las instalaciones del Club Gimnàstic.
Plazos que no se cumplen
El nuevo trazado de la N-340, conocido como variante de Tarragona o cinturón de circunvalación, ha acumulado diversos retrasos. La fecha prevista inicialmente para su entrada en servicio a pleno rendimiento fue fijada a finales del pasado mes de enero.
La primera previsión apuntaba a que las obras empezarían en el mes de junio de 2006, con un retraso de medio año debido a dificultades surgidas con la expropiación de terrenos. En el mes de octubre del año pasado el Diari informó que una problemática suscitada en torno a un montículo de sillares de época romana y a la correspondiente actividad arqueológica afectaría a las obras con un nuevo retraso de ocho meses, período que la Administración rebajó a seis. El aplazamiento implicaba que la inauguración no se llevaría a término en enero de 2009, sino en julio. Recientemente, se puso como fecha límite el mes de agosto, a pesar de que el noviembre de 2008 la subdelegada del Gobierno, Teresa Pallarés, dijera que la variante entraría en servicio «antes del verano».