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El ‘efecto Corte Inglés’ ya beneficia a los restaurantes cercanos a la obra

Centenares de obreros de toda España consumen en los bares. Para los dueños es un respiro entre la crisis 

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RAÚL COSANO | 18/03/2010 19:43
Varios trabajadores caminan en dirección al Bar Montblanc, próximo a las obras de El Corte Inglés. Allí van a comer a diario. - PERE FERRÉ

El inminente aterrizaje de El Corte Inglés ya se deja notar. El volumen de negocio de los restaurantes cercanos ha ascendido notablemente por las consumiciones de los empleados que trabajan en las obras. A la hora del desayuno y de la comida, los bares próximos se llenan en masa de obreros procedentes de toda España y que temporalmente están trabajando en la construcción de la infraestructura, vista por algunos sectores como un acicate al comercio tarraconense.

La afluencia de consumidores es fácilmente perceptible en una ruta por los bares de calles cercanas a las obras. Los trabajadores van a la caza del menú más barato, compuesto habitualmente por un aperitivo, dos platos, café, vino y postre, aunque también existe la opción del plato combinado.

En la calle Macià Mallol i Bosch se encuentran varios establecimientos que reconocen el aumento de clientes procedentes de El Corte Inglés. En Rocky’s Cafetería son contundentes. «Sobre las dos suelen venir bastantes y las mesas se llenan, aunque también vienen muchos familiares de pacientes que están en el hospital. Siempre buscan bares de esta zona. Es gente de fuera, que a lo mejor viene a trabajar durante unos meses a las obras», explica Jordi Peñalver, uno de los encargados. Este restaurante es un reclamo potente para los que buscan precios baratos. «Los hemos ajustado muchísimo para atraer a clientes», cuenta Daniel Mora. Así, por la mañana los obreros suelen desayunar un café con leche y tostadas por unos módicos 1,50 euros, mientras que al mediodía la oferta de seis euros el menú es difícilmente igualable, pues incluye entrante, dos platos, bebida, café y postre. Los propietarios de Rocky’s esperan con ganas la apertura del centro comercial, aunque, de momento, ya disfrutan de sus beneficios colaterales. «Para nosotros, es un respiro importante en tiempos de crisis», añade Jordi. Muy cerca, en el bar La Rutina, el aumento de clientela no se percibe con tanta intensidad, aunque el goteo de trabajadores de las obras existe. «A veces consumen el menú de seis euros, aunque en otras ocasiones prefieren algo aún más económico. A veces se compran la comida en el supermercado y se hacen bocadillos en la calle», explica Astrid Valverde, encargada, que añade: «Se les reconoce muy fácilmente. Comen bastante y siempre tienen mucha prisa».

El menú en el bar Mercure ronda los nueve euros. «Apostamos un poco más por la calidad y de vez en cuando vienen obreros», explica el responsable, Miguel Muñoz. En el local, se puede ver comiendo a varios administrativos vinculados a las obras de la infraestructura comercial.

La zona de la construcción más cercana a la Avinguda d’Andorra también alberga bares y restaurantes que se llenan aún más de empleados a diario. Un ejemplo es el Bar Montblanc, íntegramente ocupado por obreros que reponen energías comiendo menú por 7,50 euros. «Desde el verano se nota que pasan muchos más obreros y eso nos viene muy bien. Eligen menú o platos combinados», comenta Micaela, la responsable de este restaurante pequeño y asequible que es todo un hervidero de trabajadores.

Antonio es de Sevilla y lleva trabajando en Tarragona varios meses. En una misma mesa se reúnen empleados de toda España. «Aquí hay gente de Madrid, del País Vasco, de Rumanía… Esto parece la ONU», cuenta un obrero, mientras apura su café. Rajesh es indio. «Nos gustaría estar en casa, con la familia, pero al menos aquí nos tratan bien», cuenta. «Llegué a trabajar el 8 de febrero y estaré hasta julio. Unos cuantos estamos viviendo juntos en un piso de Vila-seca», cuenta otro trabajador.

Al lado del bar Montblanc, otros restaurantes económicos acogen a multitud de empleados que se distribuyen según su empresa para comer. A varios meses de la inauguración, los beneficios econónicos de El Corte Inglés ya se dejan notar en la zona. 





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