Está formada por especialistas de seis servicios y espera evitar que se deriven al año entre 12 y 15 casos graves a Barcelona
Joan Morales |
21/06/2009 20:40
Combatir los casos más graves de melanoma (tipo de cáncer de piel que se desarrolla a expensas de los melanocitos de la piel) para evitar que los ciudadanos de la provincia de Tarragona que deban ser tratados tengan que desplazarse hasta Barcelona. Éste es el objetivo primordial de la unidad que ha empezado a funcionar este año en el Hospital Sant Joan de Reus, y cuya particularidad más destacable es que está compuesta por especialistas de seis servicios diferentes.
Eduard Baeta, director del servicio de Cirugía del centro hospitalario reusense, recuerda que «la idea parte de cuando, hace unos cinco años, me nombraron director del servicio de Cirugía. Posteriormente se creó la unidad de Cirugía Plástica y esto nos hizo pensar que se podía empezar a trabajar para tratar los casos de melanoma».
Otro aspecto clave para el nacimiento de esta unidad especial fue la incorporación de la Medicina Nuclear al Hospital Sant Joan, ya que se pudo empezar a tratar el ganglio centinela (aquel ganglio linfático que tiene más posibilidades de contener una metástasis en el caso de que empiece a diseminarse) a través de la técnica de la biopsia selectiva.
La nueva unidad está compuesta por especialistas de seis servicios (cirugía, dermatología, medicina nuclear, oncología, cirugía plástica y patología), aunque también cuenta -de manera puntual- con la colaboración de los servicios de otorrinonaringología, traumatología, oftalmología y radiología.
Desde que ha empezado a trabajar como tal, a principios de este año, la unidad del melanoma ha tratado dos casos graves y, actualmente, tiene otros dos más sobre la mesa. Las previsiones, según el dermatólogo Antoni Azón, es que «al año podamos tratar entre 12 y 15 casos graves, de los que hasta ahora tenían que ser derivados a Barcelona, por su complejidad». El objetivo, según el propio Azón, «es que nos podamos convertir en una unidad referente dentro de nuestra región sanitaria».
A pesar de que podrán dejar de derivarse a la capital catalana los casos más graves, Azón explica que «aún habrá casos que sí deberán tratarse en Barcelona, ya que tendrán que abordarse de forma diferente».
Aunque se trata de un cáncer que aumentó muy rápidamente durante los años 70 y 80, desde los 90 se está moderando. En este sentido, el responsable del servicio de Dermatología del Hospital Sant Joan asegura que «estamos en unas cifras estables y no hay un incremento en la incidencia, que es muy variable».
Esta variabilidad la demuestran las cifras. Por ejemplo, el Hospital Sant Joan trató en 2004 nueve casos, 20 en 2005 y otros 20 en 2006, 31 en 2007 y una quincena el año pasado. Para su prevención, según Azón, es importante «vigilar los cambios en las pecas y una buena educación sanitaria».