Pólvora, música, bailes, colorido... y mucho calor en un Ball de Lluïment que llenó la plaza del Mercadal
Ponte aquí, que corre un poco de aire». Un miembro del Ball de Diables de Reus intentaba consolarse en la esquina de la calle Galanes con la plaza del Mercadal, aprovechando el poco aire que se acababa de levantar. Hace ya varios años seguidos que el buen tiempo se alía con el Ball de Lluïment y ayer no fue una excepción. El sol fue implacable y cayó de manera aplastante en la plaza del Ayuntamiento durante las casi tres horas que duró la actuación de todos los grupos festivos.
Eran las once y media en punto, y el alcalde de Reus, Lluís Miquel Pérez, hacía acto de presencia en la plaza acompañado de cinco ex concejales, cuatro del primer ayuntamiento democrático (Joan Balanyà, Antoni Foz, Jordi Escoda, Francesc Company) y uno del formado tras las elecciones de 1983, Estanis Salvadó. Ellos fueron los encargados de encender la tercera tronada de la Festa Major, aquella que acostumbra a retronar todavía si cabe con más fuerza en aquellas cabezas que soportan como pueden la resaca de una larga noche de fiesta.
Mientras el Ball de Diables abría la actuación de Lluïment, en el interior del edificio consistorial el alcalde y la concejal de Cultura, Empar Pont, repartían réplicas de la vara de mando entre los concejales que estos 30 años de ayuntamientos democráticos han pasado por el de Reus. Entre ellos, muchas caras conocidas, como por ejemplo la del presidente del Parlament de Catalunya, Ernest Benach. Políticos y familiares pudieron degustar un pequeño refrigerio a base de coca amb cireres, mini-bocadillos, refrescos y horchata.
Los primeros elementos en aparecer por la coca central del Mercadal fueron los relacionados con el fuego y la pólvora, entre ellos los debutantes trabucaires del Ball de Pere Joan Barceló, o la Víbria y el Drac, que provocaron que más de un niño se pusiese las manos en los oídos y girase la cara. A partir de aquí fueron sucediéndose todos los elementos del Seguici Festiu, mientras el calor apretaba todavía un poco más.
Sobre la una y media , el Àliga cerraba la actuación de los grupos festivos y daba paso a los Xiquets de Reus, quienes -como viene siendo habitual durante los últimos años- contaron con la colaboración en la piña de algunas de sus construcciones con el alcalde, el portavoz municipal de CiU, Carles Pellicer, y el presidente del Parlament, Ernest Benach. Los Xiquets descargaron un tres de set, un quatre de set amb pilar al mig, un cinc de set y, como no, el pilar de cinc y la subida de la anxeneta al balcón consistorial.