Exterior del colegio Prim de Reus, cuyo director ha criticado el sistema de sustituciones de bajas. - PERE FERRÉ
Los directores de algunos centros escolares públicos de Reus están que trinan con el sistema de sustituciones de bajas de profesores, un método que ponen en entredicho coincidiendo con un aumento de la incidencia de la gripe A entre el colectivo de maestros. El sistema, consensuado por el Departament de Ensenyament y los sindicatos, marcados días de la semana (miércoles y viernes) en los que se se nombran a los sustitutos de estas bajas, que son cubiertas al día siguiente (jueves y lunes).
Eso significa, según se lamenta la directora de la Escola Montsant, Antoni Martorell, «que, dependiendo cuando se pone enfermo el maestro, pueden pasar cuatro o cinco días hasta que llega su sustituto».
Por ejemplo, si un profesor cae en enfermo un miércoles (día en el que se nombran sustitutos) ya no entra hasta la convocatoria del viernes, por lo que su baja no será cubierta hasta el siguiente lunes, es decir cinco días después. Otro supuesto. Si un maestro se pone malo un viernes, no hay sustituto hasta el jueves de la semana siguiente.
En el caso de la Escola Montsant, su directora explica que «hemos tenido tres bajas de maestros por la gripe que no se ha sustituido ni un día, porque eran bajas de cinco o seis días». Este centro escolar de la capital del Baix Camp ha tenido una decena de bajas durante las últimas semanas, cinco de las cuales han sido por gripe A.
Otro colegio de Reus cuya dirección también critica este sistema de sustituciones de bajas entre el profesorado es el General Prim. Su director, Ramón Gómez, asegura que «hace años, cuando había una baja se cubría de un día para otro. En cambio, ahora si la baja es de una semana ya no la coge nadie».
Según el director de este centro, durante los últimos días se han producido un cúmulo de circunstancias que han distorsionado la organización del colegio. «Ha coincidido que teníamos mucha gente de cursillos, algunas bajas maternales y tres por gripe. Por lo que algún día, de 32 maestros había siete bajas», asegura Ramón Gómez, quien también insiste en que «cuando pasa esto, la organización del centro se resiente, porque entre los maestros que hay sanos se tienen que cubrir estas bajas. Muchos de ellos tienen que hacer clase cuando no les tocaba. Supongo que debe ser un buen sistema para la Administración porque se ahorra mucho dinero, ya que hay bajas no se cubren».
Falta de información
El director del colegio General Prim también se lamenta de que «aunque hayan cambiado el sistema, empezó el curso y no nos han explicado nada. Me he tenido que informar a través de internet». Respecto a la incidencia de la gripe A en este centro, Ramón Gómez confirma que «hace q5 días cayó el 50% de los alumnos y ahora está llegando al profesorado».