Un colectivo de ‘okupas’ tomó el edificio de la antigua discoteca Metàl·lic de Reus el 5 de octubre de 2008. Más de un año después, la ley no ha servido para dejar expedito el local
El edificio del número 8-10 de la calle Sant Esteve de Reus, en pleno barrio del Carme, sigue ocupado por un grupo de jóvenes que se agrupaban originariamente en torno al colectivo denominado L’Eskerda, pese a que existe una sentencia judicial (de fecha 22 de junio de 2009) en la que se estimó la demanda presentada por el propietario del inmueble pidiendo su desalojo.
A pesar de que existe esta sentencia del Juzgado de 1ª Instancia número 5 de Reus, el juez no ha dictado su ejecución definitiva porque ésta está recurrida por los procesados, cuatro jóvenes que en su día representaban al colectivo L’Eskerda y que en noviembre pedían la nulidad de las actuaciones y el plazo suficiente de tiempo para anunciar recurso de apelación, aduciendo que no se les había dado traslado de la sentencia. El 30 de noviembre de 2009, el juez emitía un auto en el que declaraba nula la firmeza de la sentencia y daba cinco días de plazo a los procesados para que presentasen su recurso, cosa que hacían a principios de enero.
Todo este embrollo judicial pone en evidencia las dificultades que tiene el propietario de un inmueble que ha sido ocupado para poder desalojar a las personas que han entrado de manera ilegal en su propiedad. Y es que un simple recurso puede provocar que, aunque exista una sentencia en firme de ejecución de desalojo, los ‘okupas’ se permitan el lujo de tener ocupada la casa hasta que el juez se pronuncie sobre este recurso y dicte la orden de desalojo definitiva.
Mientras este hecho se produce, el edificio de la calle Sant Esteve continúa ocupado. El Diari ha visitado en diferentes ocasiones el inmueble pero se ha encontrado con la negativa de las personas que ha encontrado allí de hacer declaraciones, aduciendo que no formaban parte del colectivo.
Cambios
Según ha podido saber esta redacción, las personas que cada día realizan actividades en el número 8-10 de la calle Sant Esteve poco tienen que ver con las que en su día (el 5 octubre de 2008) ocuparon el edificio.
Uno de estos jóvenes, que está entre los cuatro procesados, asegura que «quedan muy pocos de los que empezamos. Aunque hayamos recurrido, somos conscientes de que existe una orden judicial y de que el edificio lo tendremos que abandonar. Es por eso que nos hemos desvinculado un poco de L’Eskerda porque buscamos algo más estable».
Actividades
A pesar de ello, en el inmueble de la calle Sant Esteve se siguen llevando a cabo actividades en su interior. Según este mismo joven «se hace un taller de teatro, ensayos de música, cenas… También hay una sala para hacer intercambio de ropa. La actividad se mantiene, aunque hay días que hay más gente que otros».
El edificio del número 8-10 de la calle Sant Esteve fue ocupado por el colectivo L’Eskerda el 5 de octubre de 2008. Durante bastantes años, este inmueble había acogido la discoteca Metàl·lic, hasta que posteriormente fue adquirido por un particular, que está a la espera de que se ejecute la sentencia de desalojo de las personas que lo ocupan desde hace casi un año y medio.