Desplazarse en taxi es lo más veloz, pero también lo más caro. El coche particular es el medio más usado, pero comporta más tiempo y dinero
Es la una del mediodía, una de las horas de más tráfico en la ciudad. El objetivo es desplazarse, en diferentes medios de transporte, desde Les Oques a Gabriel Ferrater, una plaza situada en el interior del barrio Fortuny. Dos kilómetros de recorrido por algunas de las calles más concurridas de Reus. Un análisis con el que el Diari, pretende conocer la mejor forma de moverse por la trama urbana.
Después de realizar el mismo trayecto en taxi, en coche, en autobús y a pie, el transporte público resultó ser el medio más económico y rápido para desplazarse, además del más ecológico.
Taxi. El taxista Pedro Porta escogió la ruta más directa y rápida para llegar al barrio Fortuny. Sin duda, fue el transporte más eficaz por 60 segundos. En 9 minutos el taxi se plantó en Gabriel Ferrater. El vehículo recorrió el Passeig Prim, Pere El Cerimoniós, Antoni Fabra y la Avinguda de Salou.
«Si comparamos el paseo con hace cinco años, esto es gloria. Aquí había unos atascos...», explicó Porta, mientras realizaba el recorrido. Aunque, por otro lado, el taxista añadió que es difícil encontrar calles alternativas en Reus cuando uno se ve inmerso en un atasco.
Pero la rapidez del taxi se paga. A la llegada, el taxímetro marcó 6,80 euros. Un precio 12 veces mayor que en caso del autobús.
Vehículo Particular. A pesar de que realizó el mismo recorrido que el taxi, el coche llegó un minuto más tarde a su destino, por la variabilidad del tráfico y la de los semáforos. Sin embargo, la diferencia entre un transporte y el otro fue mucho mayor en el precio. Este viaje de dos kilómetros por ciudad supuso 0,22 euros de carburante. Aunque tanto al tiempo empleado, como al precio, se deben añadir los gastos extra que supone buscar párking, y pagarlo en algunos casos. Además del desgaste de aceite o neumáticos propios del vehículo con el tiempo.
Autobús. Dos líneas de bus urbano enlazan estos dos puntos de la ciudad, la L10 y la L11. Los dos servicios se combinan, de manera que cada 10 minutos sale un vehículo en dirección al barrio Fortuny.
El autobús, a pesar de realizar un recorrido interior por la Raval Martí Folguera, tardó el mismo tiempo que el coche en bajar por el passeig Prim. El transporte público llegó 10 minutos después de su partida al destino fijado. Exactamente igual que el automóvil. Aunque éste último tuvo que buscar aparcamiento después. En cuanto al precio, a pesar de que el billete cuesta 1.10 euros, existen numerosos bonos. Con la T10, por ejemplo, cada viaje cuesta 0,55 euros. Un coste al que no se debe añadir ningún extra, sólo caminar hasta la parada.
El precio más bajo; el tiempo, más o menos igual que con los otros medios, y la comodidad situaron al autobús en la mejor opción para moverse por Reus. Sólo ir a pie podría mejorar el aspecto monetario, que sería de 0 euros. En este caso, se pagaría con tiempo. En concreto, 15 minutos para llegar a Fortuny.