Joan Pons, empresario Cambrilense, es coworker desde hace un par de semanas. Hace cuatro meses puso en marcha, junto con otro socio, la empresa Ahead Community (www.ahead.cat), dedicada al asesoramiento a empresas, formación y interim management. Cuando decidió montar la empresa no disponía de ningún despacho ni local para poder instalarse e iniciar su aventura empresarial, ni tampoco quería afrontar la inversión que ello implica. Tampoco quería trabajar desde casa, y ha encontrado en Reus la solución perfecta, el espacio Coworking. Desde hace un par de semanas Redessa ha habilitado en el hall principal de su sede un espacio de trabajo común, destinado especialmente a los profesionales autónomos y a los freelance. «Para las empresas que empezamos es un espacio ideal, tenemos todo lo que necesitamos a un precio asequible», comenta Pons.
Esta tendencia laboral, de origen anglosajón, cuenta cada vez con más adeptos en España y Catalunya, y está especialmente dirigida a profesionales de internet, diseñadores, programadores, escritores o periodistas. Y en época de crisis, es la mejor manera –explica Antoni Trilla, gerente de Redessa– de dar un impulso a aquellos emprendedores con ganas de hacer cosas. «Hay mucha gente que empieza que no puede permitirse el alquiler de un espacio permanente, por eso es una buena manera de empezar de cero», comenta Trilla. Por 140 euros al mes (con posibilidad de otras cuotas, dependiendo del uso que quiera darse al espacio), la zona Coworking, cuenta con varios escritorios individuales, acceso a internet, mesa para reuniones, zona de descanso y café gratuito para los coworkers. A pesar de ello estos servicios pueden ampliarse, según las necesidades del empresario. La iniciativa, pretende también facilitar a este colectivo –que en muchos casos suele trabajar desde casa– las relaciones con otros emprendedores, compartir experiencias y quién sabe si futuros negocios. «Es muy interesante poder instalarte en un sitio donde conviven más de cien empresas, facilita el networking y la relación con gente de muchos sectores. Es un ambiente ideal de trabajo, y mucho más productivo que el que se puede hacer desde casa», comenta Pons.
Oficinas a medida
Otra de las ventajas del Coworking es que el empresario puede diseñar su oficina a medida. Los precios parten de los 50 euros al día a los 140 euros mensuales para usar el espacio a diario. Aunque, existe la posibilidad –asegura Trilla– de coger un forfait por horas. Y es que además de los trabajadores autónomos, este espacio, se ha convertido también en una opción muy valorada por aquellos empresarios que viajan por todo el mundo. Las oficinas Coworking, permiten poder trabajar en un sitio en condiciones y seguridad. Y es que a pesar de que en nuestro país está empezando –el propio Trilla reconocer que Redessa lo ha puesto en marcha como un experimento– los expertos aseguran que el futuro empresarial pasa por ampliar este tipo de fórmulas. «No creo que el despacho tradicional desaparezca, pero le saldrán competidores», concluye Pons.