Lourdes Salido vive en un piso de Adigsa, donde aseguraban que incumple las cláusulas de alquiler. Por este motivo, se encadena en un bloque de Mas Iglesias para reclamar otra vivenda de protección oficial por haber recibido amenazas de muerte. Este martes mismo, Serveis Socials le comunicó que ya dispone de otra casa
Eran cerca de las once de la mañana cuando Lourdes Salido se encadenaba a las puertas de uno de los bloques de la calle Jaume Vidal i Alcover del barrio Mas Iglesias. Los vecinos de la zona, sorprendidos de ver la acción de protesta, le preguntaban qué estaba haciendo. «Ya no puedo más, llevo seis años luchando para que me cambien de vivienda porque los vecinos me hacen ‘mobbing’», explicaba Salido indignada.
Según explicaba, en más de una ocasión la han amenazado de muerte, insultado, le han pinchado las ruedas del coche en tres ocasiones y, recientemente, le entraron en casa rompiéndole la puerta y robándole. «En los bloques de Mas Pellicer donde estoy sólo vive gente de etnia gitana. Soy la única que denuncia todos los ‘trapicheos’ que hacen y, por eso, me tienen crucificada», relataba. También añadía que la situación se volvió insostenible cuando, después de varias quejas, logró que retiraran unos bancos en el parque que hay frente a su casa «donde se pasaba droga».
Salido cobra una pensión de poco más de 400 euros con los que debe pagar el alquiler de la vivienda de protección oficial de Mas Pellicer, propiedad de Adigsa. El motivo de su encadenamiento en los bloques de Mas Iglesias – también construidos por Adigsa– estaba provocado porque decía que la mayoría de los pisos están vacíos y por no entender porque no le facilitan uno a ella sabedores de cómo está viviendo.
«He denunciado la situación en varias ocasiones a la Guàrdia Urbana y desde Adigsa me dijeron que nunca me movería del Mas Pellicer. Incluso el Ayuntamiento me prometió una vivienda que al final dieron a otra persona. Y desde entonces sigo en la misma situación». Por todos estos motivos esgrimidos, Salido tenía intención de encadenarse en los mismos bloques todas las mañanas hasta que se le de una solución. En la jornada de ayer, los Mossos de Esquadra se personaron al lugar a la una del mediodía.
Nuevo hogar
Las ayudas en materia de vivienda que lleva a cabo Adigsa no tienen vinculación con los trabajos que lleva a cabo la concejalía de Serveis Socials del Ayuntamiento de Reus. A pesar de esta situación, desde fuentes municipales afirmaban ayer que la ciudadana tendría a partir de mañana –hoy para el lector– a su disposición una nueva vivienda y que así se lo habían comunicado por la tarde.
Al parecer, según la misa fuente, ya hacía tiempo que se estaba trabajando en su reubicación y que sólo faltaba terminar de acondicionarlo. También dejaron claro que la noticia sobre su nuevo piso no era consecuencia de su medida de protesta.
Desde Adigsa también argumentaban una versión muy distinta a la esgrimida por la ciudadana. Según el director del Servei Territorial de Adigsa en Tarragona, Jordi Navarro, Salido lleva tiempo incumpliendo dos cláusulas sobre el contrato de alquiler. En esta misma línea, Navarro exponía que los cambios de vivienda sólo se producen por motivos de movilidad reducida o por problemas de convivencia.
Lo que ocurre, según él, es que Salildo «nunca ha presentado ningún certificado sobre sus problemas con la comunidad de vecinos». Es más, contaba que en una ocasión no se presentó a una reunión que tenían concertada. Sobre los bloques de Mas Iglesias exponía que eran de compraventa y no de alquiler como aseguraba.