Según los vecinos, la mejora de las calles, la rehabilitación de las vivendas y el soterramiento de las líneas eléctricas son las principales necesidades de los barrios candidatos
Los barrios Fortuny, Montserrat, Parcel·les Cases y Juroca están pendientes de la decisión que tome finalmente la Generalitat sobre su candidatura a la nueva convocatoria de la Llei de Barris.
Aunque los aspirantes de Reus a la próxima tanda de ayudas todavía se muestran prudentes por la falta de información y porque aún no se sabe si se les concederá la ayuda, los vecinos esperan que la Llei de Barris llegue para arreglar sus deficiencias.
La principal mejora que plantea el proyecto presentado por el Ayuntamiento, según explicó, el concejal de Urbanisme, Jordi Bergadà, es la rehabilitación de los edificios que no tienen ascensor. Una mejora que afecta sobretodo al barrio Fortuny.
En caso de aceptarse la candidatura de Reus, se darían ayudas económicas a las comunidades de vecinos para poder instalar los elevadores, que tendrían que colocarse por fuera de los edificios, debido a la disposición y al poco espacio interior de estos. Una problemática que también tienen dos bloques de Juroca, según explicó el presidente del barrio, Manuel Villalba.
Pero además, «la prolongación de la avenida Tarradellas y la mejora del entorno del centro cívico son dos de los aspectos necesarios en el barrio», explicó Villalba. Colocar pasos elevados en la calle Astorga para mejorar la seguridad, y ampliar más espacio para el juego de los niños en el parque de esta vía, son otras de las demandas del barrio, según Villalba.
En Parcel·les Cases y Montserrat la reforma de calles y viviendas también es una necesidad prioritaria. «En su momento, cada uno se hizo su casa como le pareció, sin tener en cuenta la medida correcta de las calles ni nada», señaló Rafael Gonzales, vecino de Parcel·les Cases.
El cableado eléctrico
Pero en Parcel·les Cases y en Montserrat, lo que más preocupa y urge a los vecinos es la soterración del cableado eléctrico. En la actualidad, la red pasa por encima de las viviendas. «El cableado de luz, teléfono y las casas que se construyeron de forma desordenada son las principales necesidades del barrio», aseguró Rosario Fernández, vecina de Montserrat.
«Hace un tiempo cambiaron los cables que son nuevos. Antes se juntaban cuando bajaba la tensión y ardían. Más de una vez hemos tenido incendios por los cables», dijo Katy Jiménez, también residente en Montserrat.
«Ahora, el sistema tampoco va bien, a veces hay que enchufar las máquinas a las 5 de la mañana porque no funciona», explicó Fernando Navajas. «Estamos al final en luz, gas natural e Internet. No llegan más de 3 Megabytes de conexión», dijo Katy.
Además de las mejoras físicas de los barrios, estas ayudas prevén programas de cohesión social e integración, entre ellos la creación de espacios vecinales.