Si la tumba estuviese sellada, los técnicos harán una endoscopia para examinar el estado de conservación del cadáver, tal y como hicieron en la tumba de Pere el Gran, en el Monasterio de Santes Creus
Hace ahora 39 años que el cadáver del general Prim llegó a Reus, su ciudad natal, después de las reiteradas demandas para lograr su traslado desde Madrid, donde estaba enterrado desde que fue asesinado en 1870. Aunque cuando llegó a la capita del Baix Camp se comprobó que los restos de este hijo ilustre de la ciudad estaban bien conservados, el Ayuntamiento de Reus quiere confirmar ahora que sigue siendo así.
Para ello, y con el apoyo de la Generalitat de Catalunya, el próximo mes de septiembre empezará la primera fase de estos trabajos, un estudio previo del mausoleo que correrá a cargo de técnicos del Centre de Restauració de Béns Mobles, de Sant Cugat, el mismo equipo que trabajó en la tumba de Pere el Gran, en el Monasterio de Santes Creus.
La primera fase de este restauración del mausoleo consistirá en identificar estos procesos de degradación, las causas y el estado de conservación de cada uno de los elementos que conforman el conjunto monumental.
Si los técnicos se encuentran el ataúd sellado utilizarán una endoscopia para examinar el interior y extraer muestras para identificar tejidos y el estado de conservación. Esta técnica también fue utilizada en la tumba de Pere el Gran.
La consejera delegada de Series Funerarias de Reus, Empar Pont, cree que los restos del general Prim estarán en buen estado, ya que «así lo estaban hace 30 años cuando llegó a Reus». En cambio, todo apunta a que el sepulcro se tendrá que restaurar, ya que el paso del tiempo ha deteriorado los materiales. No obstante, si la momia también requiere una intervención, ésta será prioritaria tal y confirmó ayer Pont.
Trabajo ‘in situé’
Estos estudios previos para la restauración del mausoleo del general Prim se realizarán in situ, en el mismo cementerio. En el caso de que los técnicos se encuentren con dificultades se trasladarían a Sant Cugat. Este diagnóstico preliminar, que se prevé que esté acabado para la próxima festividad de Tots Sants, costará 37.000 euros. El proyecto forma parte de un proceso cuyo objetivo es poner en valor el cementerio de Reus, recientemente incorporado a una ruta europea de cementerios monumentales.