Los residentes en esta zona protestan por la dejadez de los trabajos y dicen que no tienen por donde acceder a sus casas
Las obras simultáneas en cinco calles de Reus situadas entre la plaza de la Llibertat y la calle Raval Santa Anna han colmado la paciencia de los vecinos de esta zona. Se muestran indignados porque aseguran que se les ha levantado la calle por completo, sin mantener unos mínimos para los vecinos.
«Aquí no se puede estar. Esto no se puede aguantar. Sólo digo que si hacen obras, que adecuen un espacio para pasar», protestó al Diari Verònica Jové, una mujer residente en la calle Alt de Sant Pere. Una de las vías afectadas por estas obras que durarán hasta el mes de noviembre.
Ruidos, temblor en las casas, inaccesibilidad, tanto en coche como a pie, y presencia de cucarachas. Estas son las principales molestias que sufren los vecinos de esta zona, según aseguraron a este rotativo. «No puedo salir a la calle casi. Una vez me caí, porque antes no teníamos ni rampa para entrar en casa. El otro día se me rompió el cochecito de mi hija por culpa del estado de la calle y yo no tengo dinero para comprarme otro. ¿Qué voy a hacer? ¿Quién me lo va a pagar?», se lamentó Verònica. «Además, parece que se vaya a caer la casa, ¿a que sí?, preguntó mientras el suelo del inmueble temblaba por el trabajo de las máquinas.
Teresa Batalla, una mujer que también reside en Alt del Sant Pere, necesita la ayuda de sus familiares para poder salir a la calle. «Tengo Parkinson, voy con muletas y tengo que ir cogida del brazo de mi hija, porque la calle esta muy mal», explicó al Diari. «No podemos hacer nada, pero es que estas obras están yendo muy lentas», añadió Teresa.
Josep Anselm Clavé, Sant Miquel, Sant Tomàs, Alt de Sant Pere y La Selva del Camp son las calles afectadas en este paquete de reformas de cinco meses de duración. A excepción de la calle Selva del Camp, en el que se ha dejado de trabajar por el momento aunque no está acabado, el resto sufren las molestias de las obras desde el mes de julio.
Completamente cortadas al tráfico de vehículos y con dificultades para el paso de los propios peatones y vecinos, los trabajos se alargarán hasta el mes de noviembre. Además, la calle Sant Vicenç ha cambiado de forma provisional el sentido de circulación y por el tramo superior de Santa Anna sólo pueden pasar camiones.
La mejora en estas calles supondrá una ampliación de las aceras y dotará a estas vías de unas características similares a las recientemente remodeladas, excepto el tramo de Sant Miquel, que será de plataforma a un solo nivel, protegiendo el espacio de peatones con pilonas.