Se ciñen al contrato hasta 2013 y no están dispuestos a pagar más. La ‘low cost’ acusa de que se ha incumplido el acuerdo
Ryanair confirmó ayer la noticia que adelantaba el Diari sobre su decisión de abandonar el Aeropuerto de Reus cuando termine el verano. Una decisión que generó todo tipo de reacciones entre las instituciones del territorio, la mayoría de ellas con grandes dosis de indignación. Aún así, sorprendió que la Generalitat de Catalunya rehusó emitir cualquier posición oficial hasta el día de hoy, cuando tendrá lugar una reunión de urgencia con los componentes del consorcio para la promoción del aeródromo.
Entre los principales agentes de la demarcación escuece la decisión porque existe un contrato en vigor hasta el 2013 y por las acusaciones de incumplimiento vertidas desde la compañía. «La Generalitat y las instituciones tarraconenses han incumplido repetidamente los compromisos adquiridos para apoyar y facilitar el desarrollo de la base operativa», sentenciaba el vicepresidente de Ryanair, Michael Cawley, que tachó la situación de «insostenible».
El alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, fue uno de los que se mostró más crítico a la hora de posicionarse sobre las formas de Ryanair y rechazó por completo que no se hayan cumplido los compromisos económicos. En este sentido, él mismo pidió «contundencia ante el chantaje que la aerolínea está realizando».
Y es que la sensación que reina entre las instituciones de la zona es que la low cost está presionando, nuevamente, para obtener una mayor subvención. El actual contrato, revisado el año pasado, obliga a la compañía a mantener la base operativa hasta finalizar el 2013 con un mínimo de 28 vuelos en verano a cambio de 3,5 millones de euros al año.
Precisamente, el presidente de la Cambra de Comerç de Tarragona, utilizaba esta premisa para sentenciar que «no podemos seguir pagando de forma continuada y siempre pendientes de sus exigencias. La situación es insostenible». Por su parte, desde la Associació d’Apartaments Turístics no se mostraban sorprendidos con el anuncio, ya que «es un socio poco fiable», añadía su presidente, Josep Grasset, quien también añadía que «los contratos están para cumplirlos».
Desde Reus, tanto el alcalde de la ciudad, Carles Pellicer, como el presidente de la Cambra de Comerç, Isaac Sanromà, remarcaron que en todo momento se han cumplido los acuerdos pactados y abogaban por la necesidad de revisar el modelo actual que impera en el aeropuerto reusense y la competencia que supone El Prat. «El hecho de que Ryanair haya tenido tantas facilidades para operar en Barcelona no nos ha ayudado», manifestaba Sanromà. Y es que a partir de octubre el aeródromo puede encontrarse sin ninguna aerolínea operando.
Mientras tanto, Pellicer extendía ayer la mano a la aerolínea irlandesa para buscar una solución para evitar que termine abandonando la capital del Baix Camp. Una posibilidad que la compañía ya dijo ayer que no es descabellada, siempre y cuando los términos del contrato sean distintos ya que «estamos desbordados por peticiones de muchos aeropuertos»
BCN a cualquier precio
Si una cosa se puede extraer de la comparecencia del vicepresidente de Ryanair de ayer es que la compañía tiene a la ciudad Condal como su principal objetivo. Y más después de los satisfactorios resultados que ha cosechado desde su aterrizaje el setiembre del año pasado.
En este marco es en el que el territorio pide a Aena que rebaje las tasas para operar en aeropuertos secundarios para facilitar la estancia de las compañías de bajo coste y mejorar su competitividad frente a infraestructuras como las de Barcelona o Madrid.
Para terminar, la asociación hotelera de la Costa Daurada declaró que la compañía trajo el año pasado a 508.000 turistas, un número que supone un 11 por ciento del total de pernoctaciones que tuvieron lugar. En números absolutos representan 2,2 millones de pasajeros en 2010.