Unas veces por acción y otras por omisión, de forma explícita o implicita, el nombre de Lluís Miquel Pérez sigue siendo una referencia habitual en la actualidad política reusense. Siete meses después de dejar la alcaldía, su gestión está recurrentemente en la picota, ya sea por la situación de las finanzas municipales, los sueldos de los directivos de Innova o las facturas que afloran en las empresas municipales. Esta es su versión de los hechos
¿Cómo vive la sucesión de polémicas sobre determinadas prácticas llevadas a cabo durante su mandato?
Lo que me preocupa no son los hechos concretos, que están dentro de la legalidad, sino que se destroce la imagen de personas que han dedicado muchos esfuerzos a Reus y que también salga dañada la imagen de la ciudad.
El viernes se hicieron públicos los sueldos de los directivos de Innova. ¿No debió haberlo hecho usted ya?
No. Son contratos de alta dirección y con cláusulas de confidencialidad. Los términos de esos contratos deben quedar blindados a terceros. En el caso de Josep Prat, varias veces vinieron a ficharlo. No hay porqué facilitar informaciónes que den ventajas a los competidores.
El sueldo del director general era muy elevado...
Cuando se le fichó se hizo un estudio sober cual debía ser su remuneración, y esos eran los precios de mercado. Es una cantidad alta, pero en correlación conla responsabilidad. Evidentemenet, en las circunstancias actuales aún parece que engan más ceros. Lo que es iresponsable es hacer un uso político de esas cifras.