La decisión contó con el beneplácito del representante del grupo inversor privado impulsado por el expresidente Àngel Cunillera, quien cobró tres de estas facturas. Por su parte, la Cambra de Comerç pide formar parte del consejo de administración
La junta general de accionistas de Tecnoparc Reus, SA, aprobó por unanimidad reclamar el dinero que cobraron dos exconsejeros por honorarios profesionales. Se trata del expresidente, Àngel Cunillera, y el exconcejal de Urbanismo, Jordi Bergadà, que entre los dos cobraron de la sociedad mixta 131.950 euros. Además, el consejo de administración decidió emprender las acciones legales pertinentes «por el perjuicio económico que su actuación haya ocasionado», exponía el comunicado emitido el martes por la noche al finalizar la sesión de urgencia.
Se da la circunstancia que en el nuevo consejo de administración de Tecnoparc continúa figurando el grupo inversor privado Recine, que impulsó Cunillera, quien cobró tres facturas entre los años 2008 y 2009. Es más, entre los accionistas que dieron su beneplácito a reclamar el importe económico se encontraba Ramon Urgellès, representante de Recine y uno de los consejeros que firmaron las facturas de Cunillera y Bergadà.
Fuentes de la Cambra de Comerç consultadas por el Diari señalaron que en el transcurso de la Junta se presentó una propuesta cerrada que contemplaba un consejo de administración de sólo cinco miembros, con tres representantes municipales y uno vinculado al grupo de empresarios implicados en el proyecto. La quinta silla tenía que ser para la Cambra o para la URV, «y nosotros sabemos que la universidad tiene que estar allí porque aporta valor añadido», manifestaban las mismas fuentes de la corporación. Sin embargo, desde la Cambra piden poder continuar en el consejo como han hecho los últimos años, por lo que esperan que se pueda ampliar en breve para darles cabida.