El cambio de velocidad de 100 a 80 km, sin aviso previo, es el motivo de la discordia entre los afectados
Se ha convertido en el radar de la discordia. El que se encuentra en la entrada en Riudecols, justo en la carretera de Alcolea, que comunica Reus con el Priorat (punto kilométrico 862,94). Vecinos de poblaciones del Baix Camp y del Priorat ya han sido sorprendidos por la foto que precede a una multa económica suculenta, de 100 a 300 euros. ¿La razón? Muy fácil. El pasado mes de octubre, el Ministeri de Foment decidió cambiar el límite de velocidad en la zona. Rebajarlo para ser más precisos. Se pasó de 100 kilómetros por hora a 80. Un hecho del que nadie o muy pocos se percataron, visto el resultado que ha surgido en forma de sanciones. La señalización también se cambió, aunque según algunos vecinos de Riudecols, «se hace difícil verla. Está mucho antes del radar y luego hay otra justo después».
Cabe recordar que ese radar se instaló en 2009 con el límite de velocidad inicial de 100 kilómetros. La rutina acostumbró a muchos de los usuarios de esa carretera, que meses después se han visto sorprendidos por las multas recibidas en sus propios domicilios. «Yo conozco a una persona que le multaron por ir a 89 kilómetros por hora», reafirma un ciudadano de Riudecols, hasta donde se desplazó el ‘Diari’ para recoger opiniones sobre lo acontecido.
El caso del afectado
Un vecino de Riudoms es usuario de la carretera de Reus a Falset. Concretamente la recorre cada mañana para ir a trabajar a una fábrica que se encuentra justo en la entrada de Riudecols. Él explica su caso al ‘Diari’. «Estás acostumbrado a ir a 100 y realmente ni me di cuenta de que habían cambiado el límite de velocidad. Las dos multas que he recibido son justamente por ir a 100 kilómetros por hora. Vi que habían cambiado cuando recibí las multas en casa. Creo que deberían informar cuando se hace algún cambio». Algunos de sus compañeros de dicha fábrica también han sido sorprendidos por el famoso radar.
La reducción de velocidad ha podido producirse debido a una salida de camiones que se encuentra cerca de la zona de conflicto, aunque nadie ha dado una versión oficial sobre el cambio. De eso es precisamente de lo que se quejan los afectados. Hasta el punto de que la situación también ha llegado a las instituciones políticas. César López, presidente del Consell Comarcal del Priorat, ha reconocido al ‘Diari’ que «hemos enviado una carta a la Delegació del Govern de Tarragona donde se muestran las quejas de los usuarios por la falta de información que ha habido. Creemos que cuando se produce una modificación de este tipo, alguien debe comunicarlo».
La versión política
Finalmente, el alcalde de Marçà, Josep Maria Piqué, otra de las poblaciones que se ha visto afectada por las quejas de los vecinos, confesó que «no nos molesta la multa en sí, pero ha quedado demostrado que, en esta ocasión, han sido porque los usuarios de la carretera no han sido informados anteriormente. Casi todas las multas impuestas no han sido por un exceso de velocidad exagerado. Muchas rondan entre los 90 y los 100 kilómetros por hora, justo el límite de velocidad anterior. En Barcelona, por ejemplo, siempre se avisa a los medios con tiempo, aquí parece que nos tengan olvidados».Poco a poco la situación está alcanzando cierta normalidad, aunque después de que a muchos vecinos les haya caído una buena sanción.