Los padres deciden no escolarizar a sus hijos y hacerse cargo ellos mismos de orientar su proceso educativo
El mundo educativo está en el punto de mira, ya sea por los recortes, por el fracaso escolar o simplemente por el propio sistema. Precisamente por este motivo, cada vez son más los padres y madres que deciden alejarse de la escolarización convencional y apostar por vías distintas que les permitan enseñar y educar a sus hijos con aquellas herramientas que creen imprescindibles, sin necesidad de estar supeditados a la rigidez del sistema. Entre estos métodos está la educación libre, que parte de la premisa que educar no significa instruir, sino cuidar y acompañar los procesos de vida de los niños junto a sus familias.
Con este objetivo nació la Associació de Famílies per la Criança i l’Educació L’Alzina del Mussol, creada por un grupo de padres y madres que decidieron iniciar su propio proyecto educativo. Mar Serrano y Xavier Boltà son miembros de esta asociación, tienen dos hijos y están plenamente convencidos de las posibilidades de la educación en familia. Ellos creen en la educación activa –mucho más difícil de conseguir en grandes estructuras como las de muchos colegios– y preparan espacios adaptados al proceso de los niños, recordando que cada uno es distinto y necesita su propio ritmo. «Requiere muchas horas de dedicación», reconocen, pero tienen claro que es lo mejor para sus hijos y que todos los esfuerzos depositados en ellos merecen la pena.
En la asociación los padres e hijos comparten el proceso de aprendizaje en varios espacios educativos y domicilios particulares. Xavier y Mar son los responsables del espacio de Nulles, y han decidido abrir las puertas de su casa varios días a la semana para realizar actividades junto con otras familias que, como ellos, optan por este método educativo que rompe con los esquemas preestablecidos pero que cada vez consigue llamar la atención de más gente.
Desencanto con el sistema
Muchos lo tienen claro desde el momento en que se plantean tener hijos, pero también hay quien decide adentrarse a este mundo porque no está conforme con el sistema convencional y empieza a buscar alternativas. En este sentido, los impulsores de la asociación L’Alzina del Mussol recuerdan que la escolarización no es obligatoria hasta los seis años. «A algunos nos convence, pero también hay quien decide no seguir por este camino», explicaba Xavier.
Los padres que educan en familia tienen claro que no sólo se trata de la educación de los hijos, sino también de la suya, además de ser una forma de vida que va mucho más allá y llega a la economía familiar o a la actitud hacia el mundo laboral. No buscan la riqueza económica, pero sí otra clase de riqueza, basada en pasar tiempo juntos y poder crecer como personas.
Precisamente en este sentido, los falsos tabúes preocupan especialmente a las familias. Un ejemplo son las dudas de algunos padres por su propia capacidad de enseñar determinadas materias, como es el caso de los padres que se preguntan si serán capaces de enseñar determinadas materias a sus hijos. Pero Xavier explicaba que no se trata de enseñar, sino de guiar y acompañar a los niños en el proceso.
Actividades
La asociación organiza varios cursos y talleres abiertos a aquellas familias que lo deseen, que van desde la danza hasta la pintura, pasando por el de circo y la reflexología podal dirigida a los niños. Además, también organizan sesiones de formación, como el curso de pedagogía que gira entorno al método Montessori, basado en el modelo de la pedagoga Maria Montessori, que parte del respeto hacia los niños y su gran capacidad de aprendizaje.
Ante todo esto, los padres tienen clara su forma de vida y sus ventajas respecto a la escolarización convencional, y están convencidos de poder aportar algo distinto y positivo a la educación de sus hijos. Por ello quieren que se encuentre un punto de colaboración con el sistema, aunque son conscientes de que no será fácil.