"La guerra de los clones", la nueva entrega de la emblemática saga de "La guerra de las galaxias", llega a la gran pantalla el próximo viernes, en un largometraje que sustituye a los tradicionales protagonistas de carne y hueso por personajes animados en 3D
"La guerra de los clones", una producción de Lucasfilm Animation dirigida por Dave Filoni, transcurre entre los episodios II -"El ataque de los clones"- y III -"La venganza de los Sith".
El filme narra las aventuras del maestro jedi Owi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y de su joven padawan Ahsoka Tano que se verán envueltos en una increíble aventura para recuperar al hijo secuestrado del ya conocido y temible Jabba el Hutt.
La acción vuelve a ser la protagonista de esta nueva entrega de la mítica saga "Star Wars", creada por el guionista, productor y director George Lucas, y que, junto con los efectos especiales, trasladará al espectador a un universo fantástico en el que la tensión se mantendrá hasta el final de la película.
Lucas vuelve a estar al frente de la producción de este nuevo proyecto, tal y como lo hizo en las seis anteriores películas de "La Guerra de las Galaxias", creadas en dos series de trilogías entre 1977 y 1983 -el episodio cuarto, quinto y sexto- y entre 1999 y 2005 -el primer, segundo y tercer episodio-.
El dibujante Sergio Páez ha sido el encargado de dar vida a estos modelos en tres dimensiones, además de crear el guión del filme.
Páez -de ascendencia colombiana- lleva dos años trabajando en este proyecto visual que cuenta "una historia más sofisticada y madura que las anteriores", según explicó recientemente a Efe.
"La guerra de los clones" es una historia que anticipa la tan esperada serie galáctica que llegará a la televisión el próximo otoño.
En 1977, la banda sonora de John Williams acompañó al público en un viaje a galaxias muy, muy lejanas. Era el inicio de una historia que parece no tener final, "La guerra de las galaxias", también conocida como el "Episodio IV: Una nueva esperanza" y protagonizada por Harrison Ford, Mark Hamill y Carrie Fisher.
Hoy, este filme sigue siendo la segunda película más taquillera de la historia del cine, sólo superada en 1997 por el éxito de "Titanic", dirigida por James Cameron.