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El mundo recuerda a Pavarotti al año de su fallecimiento

Los conciertos en su memoria se sucederán por todo el globo, mientras que sus herederos han firmado la paz sobre el reparto de su polémica herencia 

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COLPISA | 04/09/2008 19:23

De Nueva York a Petra, de París a MIlán, el mundo recordará estos días al célebre tenor italiano Luciano Pavarotti, fallecido el 6 de septiembre de 2007 en su ciudad natal de Módena. El más famoso hijo de esta ciudad del norte de Italia murió con 71 años, víctima de un cáncer de páncreas. Mientras el mundo se  apresta a recordar la privilegiada voz del gran tenor, sin duda el que más y mejor popularizo el 'bel canto' a lo largo de todo el siglo XX, sus herederos han puesto fin a las disputas sobre su herencia. Un Pavarotti que era despedido hace un año por decenas de miles de paisanos que le dieron su último adiós en la catedral de la bella ciudad de la Emilia-Romaña.
 
La  desaparición de Pavarotti, casado en segundas nupcias con al que había sido su secretaria, Nicoletta Mantovani, no hizo más que  incrementar el morbo y la rumorología sobre el repartió de una fortuna que se presumía inmensa. Y hubo desde luego litigio, al saberse que había dos versiones de su testamento.  
Finalmente las tres hijas de su primer matrimonio con  Adua Veroni se pusieron de acuerdo con su segunda mujer -con la que Pavarotti tuvo otra hija que tenía cuatro años cuando murió el tenor- para dividir la herencia, según informó el abogado de Mantovani en junio.   
 
Hasta entonces las dos ramas familiares habían librado una guerra feroz. La aparición de dos testamentos  provocó una batalla legal que se libró en los tribunales italianos y estadounidenses.  
En un primer documento, fechado el 13 de junio de 2007, el tenor repartía sus bienes conforme a la ley italiana: un 50 por ciento para sus cuatro hijas -incluyendo a Alice, nacida de su matrimonio con Nicoletta-, un 25 por ciento para su última esposa y el 25 por ciento de libre disposición también para ella -con la excepción de un millón de dólares, legados a su hombre de confianza, Freddy Tinocco, y a su secretaria,Verónica Zeggio.  
 
Pero la aparición de un segundo documento firmado el 29 de julio abrió la caja de los truenos. Pavarotti nombraba en él heredera universal a su joven viuda, a quien confiaba además la dirección de un trust creado en Nueva York para administrar los bienes que poseía en EE. UU. La fortuna, entre propiedades italianas y americanas, se cifró en unos 200 millones de dólares.  
 
Pero las sorpresas no quedaron ahí. Lo peor llegó al conocerse el estado real de las cuentas bancarias del cantante en Italia y la deuda de 11 millones de euros contraída con el Monte dei Paschi, además de varias hipotecas  por un importe  de siete millones de euros. Sólo la venta de su mansión de Pesaro y de su apartamento en Montecarlo, únicos inmuebles de su legado, permitirían a las hijas mayores del tenor hacer frente a la deuda. Una situación a la que añadió más morbo  la difusión de las presuntas desavenenvecias conyugales  del ultimo  matrimonio Pavarotti y la imagen de mujer ambiciosa y manipuladora que se  cero de Nicoletta.  
 
Módena París y Petra
 
Por encima de la polémica, «Módena quiere mostrar una imagen real de Pavarotti, que acompañe el recuerdo que lo está convirtiendo en un mito», ha dicho Giorgio Pighi, alcalde de Módena, sobre el hijo más universal de la ciudad. «El 6 de septiembre presentaremos el Réquiem de Verdi en el teatro que hemos dedicado al tenor; debido a la gran demanda, que repetiremos al día siguiente. Las dos mil plazas gratuitas son un regalo que la ciudad ofrece a  Pavarotti», declaró el primer edil de la ciudad, que proyecta un «circuito para recordar a Pavarotti a través de lugares donde aún se sienta su vitalidad».
 
El Réquiem de Verdi se escuchará también el 18 de septiembre en el Metropolitan Opera House de Nueva York, antes de la inauguración oficial de la temporada, en una gala a cargo de Renée Fleming y  ante tres mil asistentes, mientras que  en París el parque de Saint-Cloud acogerá otro concierto  en el que  participará otra  gran estrella del la lírica, el polémico tenor francés Roberto Alagna.
 
En la mítica y milenaria ciudad de Petra, en Jordania, se celebrará un concierto benéfico en recuerdo de «Pavarotti y sus amigos», aquellos conciertos que Pavarotti  en favor de muy diversa causas con cantantes como Bono, Elton John, Céline Dion, Joe Cocker o Sting.
 
«Ha siso un año difícil. Luciano hizo mi vida más bella y ha dejado un vacío inmenso», confesó esta semana su viuda a la revista del corazón 'Chi'. Nicoletta Mantovani asegura que organiza homenajes a Pavarotti «para que se acuerden de su espectacular carrera, de su gran carisma y humanismo». La segunda esposa del tenor, de 38 años, dijo que el concierto en Petra «era un sueño del
desparecido rey Hussein de Jordania y de Luciano». «Destinaremos los ingresos del concierto a obras de caridad y nos dirigiremos a la ONU, que Luciano apoyaba como un mensajero de la paz», dijo.
 
El ministerio italiano de la Cultura y  La Scala de Milán han organizado por su parte un concurso 'Pavarotti' de canto cuya  final se celebrará el 3 de octubre. Contará con la participación de 250 jóvenes de todo el mundo y con un jurado dirigido por el tenor Carlo Bergonzi.
 
En Roma, el museo Vittoriano presentará a principios de septiembre una retrospectiva consagrada a la vida del tenor modenés.
 
'Big Luciano'
 
Nacido el 12 de octubre de 1935, Luciano Pavarotti que iba para profesor, se consagró definitivamente al canto en 1961. A pesar  de que llegó a confesar que no sabía leer partituras, popularizó la ópera en grandes estadios repletos  junto a sus colegas  españoles Plácido Domingo y José Carreras. El masivo espectáculo de  'Los Tres Tenores'  vendió millones de discos y generó pingües beneficios.
 
Amante de los caballos pura sangre, de la pasta y de los buenos vinos, este gigante de 1,90 metros, con un peso que osciló  entre los 90 y los 130 kilos, apodado cariñosamente 'Big Luciano' (Gran Luciano) tuvo cuatro hijos y varios nietos.
 
Manejaba la ironía con la misma habilidad con la que modulaba su portentosa voz. «Me quito un peso de encima, y no sólo eso», ironizó nada más  firmar un cheque multimillonario  que zanjaba  sus problemas con el fisco.
 
Divorciado de Adua Veroni, se volvió a casar en diciembre del 2003  Nicoletta Mantovani, más de 30 años más joven que él. 





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Promicsa | Redacción