David Soler es el nombre de Daniel Higiénico, uno de los músicos más carismáticos del país. Hombre de mil caras, mil gestos y mil voces –conocido también como ‘El hombre cucaracha’– acaba de sacar nuevo disco, 6.000 millones. La presentación oficial, en la sala Apolo de Barcelona el 21 de abril
Otro disco de Daniel Higiéncio. Una buena noticia para los aficionados al rock.
Éste es un poco diferente ¿no te parece?
Sí, le veo más tranquilo, más suave que en discos anteriores, acercándose al jazz y al blues.
Esa era la idea. Quería hacer un disco tipo crooner, me apetecía. Después, con el productor (Lichis) decidimos ir un poco más hacia las raíces, hacia el swing, viajar hasta Nueva Orleans, un poco de todo. Yo no tengo ningún estilo. Quizás el próximo disco será más rockero, no lo sé.
Independientemente del estilo de cada canción, el humor siempre está presente.
El humor siempre ha estado presente en mis discos, pero también soy una persona seria, aunque la vertiente teatral siempre me ha marcado. En todo caso, para mi espectáculo teatral Palabra de Ornitorrinco he dejado mi parte más cómica, más teatral y en los conciertos me dedico más a la música.
Ahora apuesta por ir acompañado de una big band. Paradójico para estos momentos de dificultad
Sí, en momentos difíciles he decidido complicar la cosa. Pero creo que con este disco necesito una big band para conseguir la sonoridad de las canciones.
Lleva 20 años en los escenarios. ¿Vale la pena continuar?
Se ha convertido en mi trabajo. Me dedico a esto exclusivamente. Me hago los discos, llevo mi propia web, la contratación... Es una locura, pero es mi vida.
¿En el negocio de la música quien es el más malo, los promotores, los managers, los músicos, las discográficas, la prensa?
Siempre se habla muy mal de los mánagers pero lo cierto es que es un trabajo complicado, igual que las discográficas. Es muy difícil ganar dinero con la música desde la independencia porque de multinacionales no quiero saber nada porque ya conocí como funciona el negocio.
¿En qué época?
Con mi primer disco lo aprendí todo de golpe. Funcionan a lo militar y no hay manera de que entiendan la historia de un artista, aunque es cierto que en ocasiones no es fácil explicarla.
Los payeses se quejan del poco rendimiento que su trabajo. ¿Le ocurre algo similar?
La música es una locura. En ocasiones te sientes muy bien pagado pero para ello hay que luchar mucho. También sé lo que es cobrar lo más tirado y trabajar sin condiciones. Hace poco rechacé un trabajo en televisión porqué me sentí muy mal tratado.
¿Qué le preocupa?
En lo musical busco el respeto. Haciendo humor es difícil que te tomen en serio. Mi obsesión es que la gente me valore.
¿Cuantas canciones tiene?
Uf, no las he contado nunca, pero con más de 10 discos y con 13 o 14 canciones por disco la suma supera fácilmente las 150 canciones.
Sus canciones tiene letras larguísimas y complicadísimas. ¿Tiene alguna fórmula mágica para poderlas recordar todas?
Sufro mucho para recordar todas mis letras. Es mi talón de Aquiles. Sobre el escenario canto e interpreto y esto es todavía más complicado. Siempre he admirado mucho a la gente que canta, toca un instrumento y a veces baila con una coreografía trabajada. Es difícil.
¿Se ha quedado en blanco durante alguno de sus conciertos?
Sí, pero es una situación que le ocurre a todo el mundo. Incluso he parado una canción cuando ha sido necesario. Hay que ser sincero, parar la canción y volver a empezar. No pasa nada.
Dedica una canción a Edgar Allan Poe. ¿Es uno de sus referentes literarios?
No especialmente. Era una canción preparada para un disco inspirado en Allan Poe y al final no salió por problemas con la discográfica. Era una buena canción y creo que había que aprovechar el esfuerzo realizado para incluirla en el disco.
¿Qué música escucha Daniel Higiénico?
Escucho de todo. Encima de mi mesa ahora mismo tengo discos de Depedro, Brand New Heavies, Serrat, Andres Calamaro, Quimi Portet, Tiu e incluso la banda sonora de los Aristogatos... Bueno este es de mi hijo, pero es un buen disco.