Decenas de niños, acompañados por sus padres y abuelos y con un más de un libro de Gerónimo Stilton bajo el brazo, no quisieron quedarse sin una dedicatoria de uno de sus héroes favoritos
Los más pequeños esperan a su héroe. Como si de un concierto de rock se tratara, los accesos a la Llibreria Adserà de Tarragona estaban ayer colapsados por la presencia del nuevo fenómeno de literatura infantil. Nunca un ratoncillo dio tanto que hablar y pisó con tanta fuerza. El queridísimo Gerónimo Stilton en ‘persona’ pasó la tarde entre miles de libros, aunque sólo los que llevaban su nombre fijaron la atención del público. Y claro, tanta entrega debía premiarse como es debido: foto y dedicatoria a sus incondicionales.
«Per a la meua estimada Paula», ponía en la primera página firmada por Gerónimo Stilton. La agraciada, Paula Cabistany, una niña de seis años que todavía desconoce un poco la figura literaria del ratoncito. Su madre, Victoria, señala que «todavía son pequeñas». Paula y sus amigas Montse y Gemma eran las primeras de una fila que comenzó a formarse a las cinco, a la salida del ‘cole’. En ella, mucha ilusión, intranquilidad y algún que otro mordisco al bocadillo. Padres, madres y abuelos eran cómplices de una tarde que se anunciaba larga. La cola llegaba a la Fundació La Caixa.
El beso a la reina de las hadas
«Quiero que Stilton firme en la página en la que le da un beso a la Reina de las hadas, que es la buena», destacó Marta Bori, de ocho años. Iba con Josep Pérez, otro amante del ratoncito que llevaba consigo tres libros de la colección. Albert Vives, por su parte, se decanta «por la emoción de los libros de Stilton. En algunos incluso podemos oler cosas». Los padres también se mostraron entusiasmados. Así lo entendió Laia Sans, acompañada de sus hijos, quien considera –como muchos padres– a Stilton como «una divertida y buena manera de iniciarse a la lectura». A ella se suma el trasfondo educativo y socializador de su contenido.