Completar la red de instalaciones básicas para garantizar el acceso a la cultura a todos los ciudadanos es el objetivo del plan que este jueves presentó el conseller Tresserras
El conseller de Cultura i Mitjans de Comunicació de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, presentó ayer en Tarragona el Pla d'Equipaments Culturals de Catalunya con el horizonte en el año 2020 que su departamento ha redactado en los últimos meses y que aprobó el Govern este martes. Se trata de un plan «realista», según el propio conseller, que «se ha consensuado con las administraciones locales» y que puede asumir cualquier futuro gobierno de la Generalitat «sea del color político que sea».
El objetivo final de este plan es el de disminuir las ratios de población por cada equipamiento cultural y también las distancias en kilómetros para acceder a estos servicios culturales básico. En líneas generales, el plan prevé la construcción de cerca de 400 nuevos equipamientos -espacios de arte, bibliotecas, centros culturales o espacios escénico-musicales- y casi el 10% se situarán en el Camp de Tarragona, concretamente 39 nuevos equipamientos, la mitad de los cuales son nuevas bibliotecas.
El plan que presentó Tresserres tiene un presupuesto total en el Camp de Tarragona cercano a los 70 millones de euros, de los que la Generalitat aportaría el 50%, aunque en los municipios de menos de 3.000 habitantes, esta aportación del gobierno catalán podría llegar al 80% del presupuesto final.
El criterio básico que se ha utilizado para definir este plan de equipamientos culturales es el demográfico. Cada localidad, dependiendo de su número de habitantes, puede optar a un determinado equipamiento cultural. El Plan hace especial incidencia en las bibliotecas como fuente para garantizar el acceso a la cultura. Así, de los 39 nuevos equipamientos culturales en Tarragona, 20 son bibliotecas. La Generalitat se compromete a cofinanciar nuevas bibliotecas en poblaciones como Alcover, La Selva, La Bisbal del Penedès, Calafell, Santa Oliva, El Vendrell, Creixell o Salou, entre otros. El caso de Reus y Tarragona es diferente puesto que las dos capitales deberían tener tres nuevas bibliotecas. La Generalitat también cofinanciaría centros culturales en L'Espluga de Francolí, Santa Comoma de Queralt o Cornudella de Montsant así como equipamientos escénico-musicales en Riudoms, Montblanc, Constantí o La Selva del Camp.