Entrevista a Carme Duch, directora del IES Escola d'Hostaleria i Turisme de Cambrils
Rafael Servent -
cambrils -
21/07/2008 12:35
Carme Duch ocupa, desde el pasado 1 de julio, la dirección del IES Escola d’Hostaleria i Turisme de Cambrils. Nacida en Bellpuig (Lleida), Duch lleva trabajando en el sector de la hostelería desde 1974. Desde 1984 está vinculada a esta escuela. Compagina este trabajo con el ejercicio activo de la política. Hace ocho años que es concejal de CiU en el Ayuntamiento de Tarragona, donde durante la pasada legislatura ocupó el cargo de teniente de alcalde de Ensenyament i Universitat.
¿Qué prioridades se marca?
Estar más en contacto con el sector de la hostelería y el empresariado. Creemos que es muy necesario. La nuestra es una escuela de formación profesional, y lo que hacemos es obedecer y dar servicio a las necesidades del sector turístico. El otro objetivo es poder atender a todas aquellas personas, tengan la edad que tengan, con necesidad o ganas de reciclarse. Estamos en un momento económico un poco complicado, y quizás hay algunas personas que piensan que podrían cambiar un poco su campo profesional hacia la hostelería.
Del ladrillo a los fogones...
Además de ser una escuela de formación profesional que imparte todos los ciclos formativos de la familia de hotelería y turismo, y algún ciclo de industrias alimentarias, como el de carnicería, tenemos Programes de Qualificació Professional Inicial (PQPI), que son cursos orientados a jóvenes con dificultades para terminar la ESO. Estos programas son una manera de introducirles en algún oficio, con la intención de que les guste y sigan adelante con él. Después tenemos, como le decía, cursos de reciclaje. Por ejemplo, un curso de somelier, o un curso de cocina creativa. Además, estamos en negociaciones, junto con el Ayuntamiento de Cambrils, para ofrecer la Diplomatura en Turismo a distancia, por Internet.
¿Han notado un aumento de la demanda de cursos de reciclaje entre profesionales que abandonaron el sector para pasarse al ladrillo, y que ahora quieren volver a él?
Si le digo la verdad, la demanda es más o menos la misma. Pero para este perfil que usted comenta, otra de las ofertas que tenemos en la escuela son las acreditaciones profesionales, que son algo muy importante. Están orientadas a todas aquellas personas que hace muchos años que están trabajando en este sector, y que no tienen ningún papel. No quiere decir que les demos un título, pero podrán tener un documento oficial que les acredita como personas especialistas en cocina, o en lavandería, o en recepción.
¿Y por qué le convendría a alguien solicitar una de estas acreditaciones profesionales?
Hay múltiples razones y ejemplos. Bien, pongamos por caso el de los profesionales que atienden a personas dependientes en sus casas. Los Ayuntamientos contratan un montón de asistentes sociales y gente que puede hacer esa labor de ayuda a domicilio, pero se encuentran con que no pueden contratar a a determinadas personas porque no tienen ningún papel. En estos casos, se necesita algún tipo de acreditación profesional. En nuestro sector, ahora mismo todavía no es necesario tener este certificado, pero podríamos llegar al mismo caso.
¿Será obligatorio tenerlo?
En nuestro oficio, de momento todavía no, aunque sería bueno. Pensemos que la responsabilidad de un cocinero es muy alta, porque da comida a muchísima gente, quizás a 400 personas cada día. Estos profesionales, inevitablemente, tienen una manera de trabajar rigurosa. Porque si no, cada día tendríamos noticias de intoxicaciones. Y no es así. Estas personas merecen un reconocimiento a su trabajo.
¿Qué porcentaje de sus estudiantes corresponde a estos perfiles ‘no tradicionales’?
Podríamos decir que un 70% ó 75% están siguiendo los estudios habituales. El resto, son los perfiles que usted comenta. Piense que todas estas ofertas de cursos de reciclaje, o de acreditaciones profesionales, son algo mucho más novedoso. Hay mucha gente que todavía lo desconoce, que quizás no sabe que podría obtener una acreditación para ese trabajo que está desempeñando.
Decía usted que quiere aproximarse más a las empresas. ¿Qué le piden a su escuela?
Lo que nos piden son buenos profesionales, en todos los segmentos: cocineros, camareros, personal para agencias de viajes, informadores turísticos... Estamos muy faltos de todos ellos. La Costa Daurada tiene una parte importante de su economía dependiendo del Turismo, y no accede en número suficiente a todos los buenos profesionales que necesitaría. Nuestra escuela tiene un número limitado de personas y tiene un perfil, y la demanda está muy por encima de lo que nosotros podemos ofrecer.
¿Qué buscan los alumnos en su escuela? ¿Todos quieren ser Ferran Adrià?
A los que les gusta la cocina sí, claro. La cocina es la especialidad más demandada de nuestra escuela y, naturalmente, a todos nuestros alumnos les haría ilusión llegar a ser una personalidad.
Pero no todos lo serán, ¿no? ¿Qué puede esperar alguien que termine sus estudios aquí?
Muchísimos de nuestros alumnos lo que quieren es conocer, formarse, ir a trabajar a algún sitio en el que disfruten trabajando. A menudo valoran mucho más esto que el dinero, que los grandes sueldos. La escuela les abre las puertas a esas empresas en las que les gustaría trabajar. Ferran Adrià tiene la deferencia de reservar cada año una plaza en su restaurante para nuestros alumnos, pero para disfrutar con la cocina no es obligatorio Ferran Adrià, porque de buenos cocineros hay muchos. Ahora mismo, en Catalunya estamos pasando por un momento excepcional en el mundo de la cocina. No todos pueden o quieren entrar en el restaurante de Ferran Adrià. Podrán entrar a formar parte de las plantillas de muchos restaurantes reconocidos.
¿Dónde terminan sus alumnos? ¿Se quedan en el Camp de Tarragona, van al extranjero?
Tenemos ex alumnos en todo el mundo. Desde Australia hasta México, pasando por los EEUU... Van allí donde puedan disfrutar con su trabajo, no importa dónde sea. Yo le diría que, aproximadamente, un 50% de ellos se queda en la Costa Daurada y el resto se va a trabajar fuera de ella.
Y sus alumnos, ¿trabajan para otros o montan sus propios negocios? ¿Se fomenta la emprendeduría en esta escuela?
Sí, sí. Tenemos el ciclo superior de Restauración, que sirve para que aquellos alumnos que han hecho un ciclo de grado medio como el de cocina, y que ahora se quieren establecer por su cuenta, puedan estar totalmente preparados para poder llevar y gestionar una empresa.
¿Ha habido muchos emprendedores entre sus ex alumnos?
La escuela tiene 25 años. En 25 años, hay muchos. ¿Cuántos? No le sabría decir. Pero si se empieza a pensar, van saliendo muchos. Hay un buen puñado. En todos aquellos restaurantes de la zona que sobresalen, que van saliendo en las revistas especializadas, con entrevistas... hay alumnos nuestros detrás. Si no en el 100%, en el 95% de los casos.