La desaparición de la autopista de los peajes troncales empezará el 7 de julio y en el verano de 2009 estarán desmantelados
Carles Gosálbez -
Tarragona -
03/07/2008 08:24
El próximo lunes entrarán en funcionamiento 19 kilómetros del tercer carril de la autopista AP–7, la eliminación parcial de los peajes troncales de Tarragona y El Vendrell y la puesta en marcha de los nuevos puntos de pago y recogida de tickets entre el enlace con la AP–2 y Salou.
La introducción de estas medidas no implicará un incremento de tarifas y el objetivo que se persigue es reducir las colas que se producen en verano y que colapsan la autopista, dijo ayer en la Cambra de Comerç el director general de Acesa, Josep Lluís Gimènez.
A partir del 7 de julio desaparecerá el peaje de El Vendrell en sentido Tarragona y se mantendrá activo para los vehículos que se desplacen en dirección a Barcelona. La operación se invertirá en el peaje de Tarragona, que será punto de pago en dirección Castelló y desaparecerá para los coches procedentes del sur y que se encaminen hacia Barcelona.
La concesionaria prevé que la supresión definitiva de los dos peajes troncales se producirá en el verano de 2009. Antes debe resolver unos flecos administrativos con ayuntamientos donde irán los nuevos peajes de salida de la autopista. Un ejemplo es Vilafranca.
La reforma del sistema de pago provoca casos curiosos, como en los accesos de Torredembarra, donde habrá cuatro secundarios: dos para los vehículos que abandonen la autopista y dos para los que accedan a la misma, en cuyo caso los conductores deberán recoger el correspondiente ticket.
Tres carriles
El tercer carril de la autopista, una vieja reivindicación de instituciones y entidades de las comarcas de Tarragona, empezará a ser una realidad el próximo lunes, con la entrada en servicio de 19 kilómetros, mientras que se habilitarán otros 25 de forma provisional y utilizando el arcén.
Los refugios construidos con motivo de las obras se mantendrán. Esta medida implica que habrá uno cada kilómetro para poder estacionar un coche en caso de emergencia.
Las obras que se llevan a término se mantendrán paradas entre el 7 de julio y el 15 de septiembre. Durante este tiempo se mantendrá la velocidad de seguridad en 80 kilómetros a la hora.
El director de explotación de Acesa, Antoni Español, declaró que la mejora no eliminará todas las colas, «pero este verano ya bajará el número de horas en que la autopista estará congestionada».