Chipper Cooke, el alumno ejemplar y concursante modelo de esta edición, se ha quedado a las puertas del triunfo en la gala final de Operación Triunfo celebrada este martes
Tras más de tres meses demostrando semana tras semana su gran nivel como intérprete, Chipper, que vive junto a su pareja Carles en el barrio de Sant Salvador, fue el primero en abandonar la lucha por el triunfo en la final de OT. Tras su excelente trayectoria en esta edición del programa musical, su talento no se vio premiado con el primer puesto del concurso. Aunque su desconocimiento del castellano le supuso un gran problema al principio del programa, el americano ha conseguido salir airoso de sus actuaciones en castellano y convertirse en el favorito del jurado. Antes de que se cerraran las líneas telefónicas para decidir quién era el tercer clasificado, Noemí Galera le dedicó estas palabras: “Hoy has estado estupendo. 16 galas, 16 numerazos, ningún fallo. Y voy a decir algo que ya he dicho en otras ocasiones, para mí eres el ganador de este concurso”.
Chipper, tras conocer que era el tercer clasificado, dedicó unas palabras de agradecimiento hacia sus compañeros a quienes felicitaba, y a sus profesores. Como no podía ser de otra manera, también se acordó de su marido, Carles Pau Pedrós, con quien contrajo matrimonio hace tan sólo unos meses. El joven de 35 años estudió teatro en EEUU y vivió en Japón. Fue allí donde Carles y Chipper se conocieron. La pareja vive desde entonces en el barrio de Sant Salvador porque Carles trabaja en Port Aventura.
Ganadora ninguneada
En la edición más polémica de Operación Triunfo, la concursante Virginia, de 25 años, fue quien se convirtió en la ganadora, con el 55% de votos emitidos por los espectadores. El segundo clasificado fue Pablo. Sin embargo, no todos se alegraron de este resultado. Tras las críticas recibidas dentro y fuera de la Academia, después de que Virginia se haya convertido en la “víctima oficial” del programa y del apoyo incondicional que ha recibido de Risto, a la ganadora le faltó el cariño de sus compañeros que prácticamente ni la felicitaron.