El coso de la calle Mallorca abrirá sus puertas el 5 de octubre con toda la cúpula construida, a excepción del sector central retráctil. Unos días antes el recinto habrá cumplido 125 años
Carles Gosálbez -
Tarragona -
29/07/2008 08:30
El 15 de septiembre se desmontará la grúa instalada en el centro de la plaza de toros y su cimentación, con la finalidad de preparar el terreno para la celebración del Concurs de Castells. Unos días después, se volverá a colocar para rematar la construcción de la cúpula que cubrirá el coso y que está casi acabada.
El recinto modernista de la calle Mallorca, obra de Ramon Salas i Ricomà, albergará la edición de este año del Concurs de Castells sólo unos días después de que haya cumplido 125 años de vida.
La gran novedad con relación al edificio que se levantó en 1883 es la presencia de la cúpula parcialmente retráctil, que la cubrirá casi por completo. La construcción del sector fijo ha entrado en su recta final y será después del Concurs de Castells cuando se proceda a colocar el anillo central, que permitirá su cobertura prácticamente total.
Gradas sin asientos
La complejidad del proyecto constructivo de la nueva plaza de toros y las características del viejo inmueble han obligado a introducir pequeñas modificaciones sobre la marcha, que no han impedido que el edificio pueda abrir sus puertas con motivo del encuentro casteller.
El diputado provincial y persona que ha impulsado el proyecto de cubrimiento de la plaza, Joan Aregio, manifestó al Diari que la nueva grada «está acabada, pero no ha habido tiempo para colocar los asientos». Esta circunstancia no afectará a los espectadores que acudan a ver el concurso, que hasta ahora ya tenían que sentarse sobre piedra.
Aregio destaca «la amplitud de la zona de asientos, ya que entre unos y otros hay una distancia de más de un metro». La estrechez que las caracterizaba, hasta el extremo de que con las rodillas podías tocar la espalda de la persona que había delante, ha desaparecido. En el primer piso «se han construido tres hileras de asientos», remarcó el diputado provincial.
Aregio recalcó que «la primera fase –del proyecto constructivo– está casi acabada, a excepción de la pieza de la cúpula que se podrá abrir o cerrar en función de las necesidades». La previsión de la Diputació era que estuviera finalizada coincidiendo con la celebración del Concurs de Castells, «pero no llegaremos a tiempo de instalarla, a pesar de que la pieza está construida». Estima que «a finales de octubre se habrá completado el cubrimiento.
Una nueva dimensión
Lanueva plaza impresiona más por dentro que por fuera. Aregio dice que cuando una persona acceda a su interior por primera vez «verá que hay una nueva dimensión en todos los sentidos». Una vez dentro, «tienes la sensación de que accedes a un edificio espectacular que, además, es el cubierto más grande y de más capacidad de la provincia de Tarragona».
Los cambios también se observan en el exterior. La limpieza que se ha llevado a término de la fachada le ha devuelto el color original que tenía en 1883.
El presupuesto de la primera fase asciende a unos 11 millones de euros. La segunda, que contempla el edificio de los servicios administrativos, se iniciará a finales de este año.