Es una de las tres capitales de provincia que han experimentado una variación más importante de población en los últimos cinco años, ya que en ese periodo ha crecido un 14,5% debido a la inmigración. Así lo especifica el ‘Anuario Económico de España 2008’, publicado por La Caixa
La ciudad de Tarragona ha experimentado un crecimiento del 14,5% de población en los últimos cinco años. De esta forma es una de las tres capitales de provincia de más de 50.000 habitantes que han registrado un mayor aumento de ciudadanos. Por delante de ella se encuentra únicamente Girona con un 19% más de habitantes y, por detrás, sólo está Cuenca, con un 13,1%.
La mitad de las capitales de provincia y municipios españoles de más de 50.000 habitantes que han experimentado un mayor crecimiento poblacional en los últimos cinco años están situados en la costa mediterránea y han aumentado sus habitantes gracias, sobre todo, a la llegada de extranjeros.
Así se constata en el Anuario Económico de España 2008, publicado por La Caixa, y que analiza la evolución de la población española entre los años 2002 y 2007 en estas ciudades.
Aumento ‘mediterráneo’
Según las conclusiones de este informe, 19 de los 32 municipios que mayor tasa de variación de su población registraron en este periodo pertenecen al litoral del Mediterráneo, mientras que sólo cuatro están ubicados en la costa atlántica y el resto son del interior de la península.
Pese a que esa es la radiografía media del municipio español que más ha aumentado su población, las que presentaron un mayor indicador fueron sin embargo dos localidades del ensanche de Madrid, comunidad en la que se encuentran otros cuatro pueblos con un alto crecimiento de habitantes. Se trata de Rivas-Vaciamadrid, que creció un 66,6 % en este quinquenio, y Valdemoro, que se incrementó un 55,7 %, así como Las Rozas, Parla, Majadahonda y San Sebastián de los Reyes, en estos últimos casos con subidas menos significativas. No obstante, la mayor parte de estos municipios se concentró en el arco mediterráneo, con especial hincapié en la malagueña Benalmádena (45,3 % más de habitantes), Roquetas de Mar (39,9 %) y El Ejido (36,9 %), ambas en Almería. Torrevieja, Mijas, Orihuela, Estepona, Torremolinos, Gandía o Fuengirola son otros de los municipios mediterráneos que más han crecido en este tiempo. En la mayor parte de estos casos ha sido determinante la población inmigrante, ya que, de los 32 municipios que más han subido en número de habitantes, en 17 de ellos la aportación de otros países es superior a la llegada de nacionales.
Así ocurre, por ejemplo, en El Ejido, donde los extranjeros que se han asentado son seis veces más que los españoles, y Orihuela, donde han llegado catorce veces más inmigrantes que nacionales, además de Tarragona, Reus, Girona, Gandía o Fuengirola. Sin embargo, a municipios del interior como Rivas-Vaciamadrid, Las Rozas o Valdemoro han acudido a vivir muchos más españoles que extranjeros.
En concreto, en este tiempo han llegado a España 2,5 millones de extranjeros, que se han ido a vivir fundamentalmente a comunidades como Murcia, la Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla-La Mancha, Catalunya y Madrid. Frente a estas cifras, algunas capitales de provincia y municipios de más de 50.000 habitantes han decrecido en su número de habitantes.
Cádiz, Granada, Ourense, Santander, Sevilla, Valladolid, León, Bilbao y Salamanca son las capitales que han bajado su población, en una horquilla que se mueve entre el -5,6 y el -0,1 %. También han descendido municipios como Ferrol, Getxo, Torrelavega, El Prat del Llobregat y Avilés.