La instalación tendrá cuatro cuerpos y un coste de 1,2 millones de euros, y las obras comenzarán a mediados de año
Tarragona tendrá sus primeras escaleras mecánicas públicas en 2009. Estarán situadas junto a las de hormigón que discurren en paralelo al Palau de Congressos y que comunican la Part Baixa con la terraza central de la ciudad.
Las escaleras mecánicas estarán divididas en cuatro sectores, que coincidirán con las puertas de acceso al interior del Palau de Congressos, y enlazarán las calles Méndez Núñez y General Moragues.
«Tal y como van los trámites, a mediados de año podrían empezar las obras, cuya duración será de unos cuatro meses», manifestó Xavier Tarrès, teniente de alcalde del Àrea de Territori. La Junta de Govern del próximo lunes aprobará la ejecución del proyecto.
Aunque las escaleras podrán funcionar en sentido ascendente y descendente por su carácter reversible, el Ayuntamiento ha decidido que, salvo en casos excepcionales, sólo sean utilizadas por los ciudadanos para subir a Méndez Núñez.
Un sistema de telecontrol a distancia facilitará el cambio de sentido de la marcha de las escaleras. Con motivo del Concurso de Fuegos Artificiales, podrían hacerse reversibles durante una franja horaria de la tarde, para facilitar el acceso de los espectadores a la zona portuaria, indicó el arquitecto municipal Rogelio Jiménez.
Xavier Tarrès informó que las escaleras eléctricas del Palau de Congressos «forman parte de un plan del Gobierno municipal para salvar los desniveles naturales que hay en Tarragona y facilitar la movilidad de las personas entre la Part Baixa y la Part Alta».
Desnivel de 19,67 metros
Rogelio Jiménez explicó que las escaleras permitirán superar sin apenas esfuerzo físico un desnivel de 19, 67 metros. La calle General Moragues está situada a una cota de 8,97 metros de altitud con relación al mar y Méndez Núñez, a 28,64.
El arquitecto detalló que el modelo elegido es de última generación y responde a la anchura es estándar, de 1,10 metros. Con la finalidad de ahorrar energía y minimizar el gasto de funcionamiento, las escaleras estarán paradas cuando no sean utilizadas y se activarán en el momento que detecten la presencia de un usuario.
La nueva infraestructura no afectará a las escaleras convencionales existentes. Las mecánicas se construirán justo al lado y serán parcialmente aéreas. Estarán delimitadas por placas de vidrio para que su presencia no provoque una alteración estética en la zona.
Jiménez declaró que no se construirán dos escaleras, una para cada sentido de la marcha, «debido a que debajo de las escaleras convencionales están las oficinas del Palau de Congressos y para colocar la maquinaria debería rebajarse el techo más de un metro». Éste es el motivo por el que se ha tomado la decisión de «hacerlas colgadas», aprovechando el espacio libre que queda entre las escaleras convencionales y la pared de piedra de Arquitecte Rovira y Pau del Protectorat, en cuya parte inferior también hay dependencias del recinto congresual de Tarragona.
Las escaleras están preparadas para hacer frente a posibles ataques vandálicos. En la ciudad de Barcelona están en funcionamiento 75 escaleras mecánicas y, gracias a los adelantos conseguidos en los últimos años, funcionan correctamente y sólo ocasionalmente registran averías.
Para evitar la práctica de actos vandálicos, los accesos a los dos extremos de las escaleras estarán dotados de un sistema de cámaras de vigilancia.
Zona semipeatonal
El teniente de alcalde Xavier Tarrès indicó que en los dos sectores donde finalizarán las escaleras, en Méndez Núñez y General Moragues, se procederá a hacer una reforma urbanística para mejorar las aceras.
En el sector de Ponç d’Icart y Arquitecte Rovira se colocará un pavimento diferenciado al del resto de las calles adyacentes «para hacerlo semipeatonal».