Una muestra de fotografías de Salvador Vidal abre por primera vez la sala que lleva el nombre del malogrado concejal
Carles Gosálbez -
07/10/2008 09:33
Endevant... esteu a casa vostra. Así reza el texto de una placa colocada en la entrada de la Sala d’Exposicions Josep Lluís Navarro, inaugurada ayer en el Moll de Costa en un ambiente envuelto por la emoción y el recuerdo de quien durante más de treinta años fue trabajador del Puerto.
El presidente de la Autoritat Portuària, Josep Anton Burgasé, se dirigió a la esposa e hija de Navarro para comentar a las muchas personas que se dieron cita en el acto que «esta sala de exposiciones es un reconocimiento, porque aquí pasó gran parte de su vida. Podemos algún día no pensar en Josep Lluís Navarro, pero no lo olvidaremos nunca».
Josep Lluís Navarro falleció el 24 de septiembre del pasado año de forma repentina mientras practicaba ciclismo, uno de sus deportes favoritos. Navarro había sido elegido concejal del Ayuntamiento en las elecciones municipales de mayo y el alcalde Josep Fèlix Ballesteros le pidió que se hiciera cargo de la cartera de Territori. Como responsable de Urbanisme, tuvo que hacer frente a la problemática surgida a raíz de la revisión del Plan General por parte del anterior gobierno de la ciudad. Ayer, varios vecinos afectados acudieron a la inauguración de la sala.
El alcalde de Vila–seca, Josep Poblet, definió a Navarro como «persona generosa que lo hizo todo pensando en los demás». Poblet recordó que el día que Navarro falleció, «mi secretario tuvo que escribirme la noticia en un papel porque lloraba».
Josep Fèlix Ballesteros dijo que cuando le pidió que entrara en política «me puso tres condiciones:no renunciar a ninguno de sus principios –cristianismo, humanismo y tarragonismo–, ser siempre independiente y pedir la opinión del alcalde de Vila–seca, ya que formaba parte del Auditorio de esa ciudad». Estas condiciones «hablan de la calidad humana de Josep Lluís Navarro».
Endevant... esteu a casa vostra. Así reza el texto de una placa colocada en la entrada de la Sala d’Exposicions Josep Lluís Navarro, inaugurada ayer en el Moll de Costa en un ambiente envuelto por la emoción y el recuerdo de quien durante más de treinta años fue trabajador del Puerto.
El presidente de la Autoritat Portuària, Josep Anton Burgasé, se dirigió a la esposa e hija de Navarro para comentar a las muchas personas que se dieron cita en el acto que «esta sala de exposiciones es un reconocimiento, porque aquí pasó gran parte de su vida. Podemos algún día no pensar en Josep Lluís Navarro, pero no lo olvidaremos nunca».
Josep Lluís Navarro falleció el 24 de septiembre del pasado año de forma repentina mientras practicaba ciclismo, uno de sus deportes favoritos. Navarro había sido elegido concejal del Ayuntamiento en las elecciones municipales de mayo y el alcalde Josep Fèlix Ballesteros le pidió que se hiciera cargo de la cartera de Territori. Como responsable de Urbanisme, tuvo que hacer frente a la problemática surgida a raíz de la revisión del Plan General por parte del anterior gobierno de la ciudad. Ayer, varios vecinos afectados acudieron a la inauguración de la sala.
El alcalde de Vila–seca, Josep Poblet, definió a Navarro como «persona generosa que lo hizo todo pensando en los demás». Poblet recordó que el día que Navarro falleció, «mi secretario tuvo que escribirme la noticia en un papel porque lloraba».
Josep Fèlix Ballesteros dijo que cuando le pidió que entrara en política «me puso tres condiciones:no renunciar a ninguno de sus principios –cristianismo, humanismo y tarragonismo–, ser siempre independiente y pedir la opinión del alcalde de Vila–seca, ya que formaba parte del Auditorio de esa ciudad». Estas condiciones «hablan de la calidad humana de Josep Lluís Navarro».