El agresor, Abdelali Bougholem, tendrá que indemnizar a la víctima y a su acompañante con 12.930 euros y 3.326, respectivamente
Laia Riverola -
10/10/2008 09:12
El magistrado de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona considera probado que Abdelali Bougholem, un joven de 26 años, violó a una joven de 16 años hacia la una de la madrugada del día 7 de junio del 2007 en la playa de la Savinosa.
El juez ratifica que el ahora condenado, junto a un acompañante que no ha podido ser identificado, se acercó a la menor y al chico que acompañaba a ésta preguntándoles en un primer momento si tenían tabaco. Al contestar que no, Abdelali Bougholem sacó una navaja y se la colocó en el estómago al acompañante de la menor diciendo «pues ya sabes lo que hay, dame todo lo que lleves», a la vez que el cómplice del condenado le tapaba la boca a la menor y le golpeaba. Abdelali empujó al joven alejándose del lugar donde estaban la chica y la persona no identificada. El ahora condenado registró los bolsillos del chico y le cogió el móvil que llevaba a la vez que le golpeaba con la empuñadura de la navaja hasta que el joven pudo salir corriendo.
Agresor sexual y cómplice
Abdelali Bougholem y la segunda persona cogieron a la menor, cada uno de un brazo. Caminaron por las rocas entre la playa de la Savinosa y Cala Romana cuando Abdelali la tiró al suelo, le quitó la ropa, y la violó mientras ella gritaba que la dejara pero el condenado le golpeó. Mientras esto ocurría, durante cerca de diez minutos, el segundo individuo no identificado vigilaba los alrededores. El condenado, al no lograr una penetración completa, se levantó de encima de ella y le dijo que se vistiera. Posteriormente, la obligaron a seguir caminando hasta que se pararon y la segunda persona empujó a la menor al suelo, la desnudó y la agredió sexualmente. Mientras, el condenado vigilaba. Finalmente, la segunda persona se levantó, momento en el cuál Abdelali se acercó a la víctima y la violó de nuevo.
En un instante determinado, aprovechando que el condenado se estaba colocando un preservativo, la menor optó por saltar al mar desde las rocas consiguiendo llegar a la playa de Cala Romana . Allí la socorrieron hacia las dos de la madrugada, semidesnuda y ensangrentada. La menor sufrió lesiones como una herida abierta en la planta del pie derecho. Algunas causadas al lanzarse desde las rocas.
El magistrado ha tenido en cuenta las versiones mantenidas por las dos personas que fueron asaltadas, corroboradas por elementos que avalan la versión de los hechos.