Las 21,33 hectáreas previstas en el Àrea Residencial Estratègica (ARE) de la Canonja tienen que convertirse en zona verde porque el municipio no necesita tantas viviendas -contempla la construcción de 1.066-.
El grupo de trabajo ha redactado una serie de alegaciones para presentar antes de la aprobación prevista para el mes de marzo y se desbloquee el Pla Director Urbanístic, que tiene que permitir desarrollar el ARE. En el escrito, presentado públicamente el lunes, se asegura que es «imposible» justificar el abusivo consumo del suelo y que, en cambio «sí existen necesidades de carácter medioambiental y de calidad de vida que justifican el preservar este espacio» para crear un verdadero pulmón verde. Además, se considera que las zonas verdes y de equipamientos previstas están situadas en zonas alejadas de la población, «utilizando espacio no urbanizable o de poco interés constructivo».
En ese sentido se recuerda que el medio ambiente en La Canonja está muy degradado «y no se ha llevado a cabo ninguna política de recuperación, protección y gestión de estos espacios». Quieren que las zonas de equipamientos proyectadas entre la autovía A-7 y el Sector Nord sean catalogadas como zonas verdes de libre utilización para actos lúdicos, culturales y deportivos.
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El documento asegura que un nuevo ensanche urbanístico receptor de nueva población «corre el riesgo de crear un gueto excluido socialmente, dificultando la integración a La Canonja.