Recortes en la lista de invitados, menos platos, vestidos más baratos, viajes a crédito... Los novios se aprietan el cinturón. Es la constante en la feria ‘El teu dia’ dedicada en exclusiva a las bodas
Norián Muñoz |
25/01/2009 17:20
Eduardo Vicente es el director del salón ‘El Teu Dia’, que se celebra hasta hoy en el Palau de Congressos de Tarragona. La feria llega a su sexta edición con 54 expositores y suficiente experiencia para analizar cómo esta evolucionando el mercado tarraconense en tiempos de crisis. Está convencido de que la gente se seguirá casando «es una decisión para toda la vida», pero las empresas del ramo se están viendo obligadas a ampliar la horquilla de precios para poder ofrecer opciones a la medida de todos los bolsillos. Vicente cree que este puede ser el año de las bodas ‘low cost’.
Menos invitados
Uno de los puntos del presupuesto nupcial en que primero se recorta es en el convite, que representa el gasto más fuerte. José Oliva es el gerente del Hotel Canadá con más de treinta años de experiencia en bodas. Cuenta que, otros años, a estas alturas, ya tenían contratados la mitad de los servicios del año. Esta vez apenas llegan al 30%.
Oliva dice que en los últimos dos años ha visto la evolución de una boda con muchos invitados, en la que apenas se miraba el presupuesto, a otra más medida en la que se discuten todos los detalles. «Se acabaron los tiempos en que la gente vivía por encima de sus posibilidades», señala.
Cuenta que en su establecimiento la boda media tiene entre 70 y 100 invitados y el precio del menú ronda los 65 euros. Además algunos siguen sus propias estrategias, como ofrecer un aperitivo contundente y saltarse los primeros platos para pasar directamente a los segundos.
Amor y angustia
Mónica Berenguer y Rafael Castaño son de Lleida, pero vendrán a casarse a Miami Platja «para ver si alguien se pierde por el camino», relatan medio en broma, medio en serio, para aludir a las dificultades que están teniendo para recortar la lista de invitados y, a la vez, los gastos.
Ya tienen fecha para el gran día, será el 24 de abril de 2010, pero ya están angustiados con los precios. Una de las cosas que más les preocupa es el fotógrafo, así que Mónica dice que hasta la boda espera poder enseñar a los hermanos de su novio a usar la cámara fotográfica.
Esta pareja todavía no ha llegado a detalles como el vestido, por ejemplo. Aquí también están cambiando las cosas. Xavier Bonet, gerente de Rosa Clarà, dice que ofrecen vestidos desde 1.200 euros, pero ya han comenzado a ver bodas que se retrasan esperando una situación económica más favorable «no hay alegría», dice.
El viaje no se toca
Pero si hay algo a lo que parece que los novios no están dispuestos a renunciar es al viaje de boda. Así lo asegura Eva Catalá, de Viajes Halcón, quien dice que estos viajes han sufrido muchos menos recorte que los familiares, por ejemplo. Además se suma el hecho de que los operadores turísticos suelen ofrecer condiciones muy ventajosas como descuentos, crédito y regalos. Ofrecen de todo: televisores, cafeteras, consolas de videojuegos...