Suben las consultas a los psicólogos y bajan las visitas a los juzgados. Divorciarse sale muy caro y toca aguantar, a veces bajo el mismo techo
Norián Muñoz |
15/02/2009 19:59
Ya es un hecho constatable, después de años en ascenso, la cifra de divorcios en la demarcación de Tarragona ha comenzado a bajar. Entre 2007 y 2008 pasaron de ser 1.716 (tanto los contenciosos como los de mutuo acuerdo) a 1.498, lo que significa un 12,7% menos. Lo dicen las estadísticas del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya que señalan que todas las rupturas (incluyendo nulidades y separaciones) también bajaron un 12,4%.
Y no es que la crisis económica y el desempleo aumenten el afecto y las ganas de aguantar a la pareja. Una psicóloga recuerda lo que decían las abuelas: «cuando el hambre entra por la puerta el amor sale por la ventana».
Pero es que «divorciarse cuesta dinero» señala Cristina Giralt, Jueza de Primera Instancia Número Cinco de Tarragona, donde se dirimen los asuntos de familia de Tarragona ciudad, El Catllar, Constantí, El Morell, Els Pallaresos, Perafort, La Pobla de Mafumet, Renau, El Rourell, Salou, La Secuita y Vila-seca. En su juzgado se resolvieron 707 divorcios hasta diciembre de 2008, mientras en 2007 fueron 803. Giralt no tiene dudas de que la crisis está detrás de la caída de las rupturas legales. (...)
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