Cedió el forjado de la última planta, que fue precipitándose por las inferiores. Los inquilinos estaban en la parte contraria a la hundida. Fueron rescatados a través del edificio vecino
Tres personas –entre ellas una mujer con su nieto– salvaron milagrosamente la vida mientras se encontraban viendo la televisión después de caer una parte del bloque de pisos donde residen. El derrumbe afectó a la parte de la vivienda contraria a la que estaban ellos.
Los hechos ocurrieron a las cuatro y cuarto de la tarde en el número 17 de la calle Civaderia, situada a pie de las escaleras de acceso al Pla de la Seu desde la calle Major, en la Part Alta. El edificio consta de planta baja y tres pisos. En el ático viven una mujer de 95 años y su nieto de 32.
A esa hora tenían la visita de otro hombre de 53. Los tres se encontraban viendo la televisión en la cocina, situada en la parte posterior de la casa. En el resto del bloque no hay más inquilinos.
El boquete
Por causas que se están investigando, cedió parte del forjado de la mitad de la vivienda, la que da a la calle. La caída provocó el derrumbe de los pisos inferiores, hasta abrir un boquete de unos 15 metros de profundidad –que llegó hasta la parte baja–, señaló el arquitecto técnico municipal, Marc Soler.
Las tres personas que se encontraban en el bloque no sufrieron daños y los equipos de emergencia contactaron con ellos a través del teléfono. No se pudo acceder a ellos a través del número 17 porque la escalera también se había derrumbado.
Dichas personas tuvieron que ser rescatadas a través del bloque vecino, el número 19 –se tuvo que emplear la fuerza para abrir porque no había nadie–. Primero fueron los dos hombres –sólo uno fue trasladado en ambulancia al Hospital de Santa Tecla–, mientras que una hora y media después se pudo hacer lo propio con la mujer. Se tardó más debido a los problemas de movilidad que tenía. También fue evacuada al mismo hospital para hacerle una revisión. Sin embargo, y a pesar de su avanzada edad y del susto, se encontraba en buen estado. El nieto declinó hacer cualquier comentario.
De «milagro auténtico» calificó el alcalde el no haber tenido que lamentar víctimas tras el derrumbe del edificio. Josep Fèlix Ballesteros avanzó que ayer mismo iban a comenzar los trabajos de derribo de la parte que no había sido afectada por el peligro que comporta. Dichos trabajos los realizará subsidiariamente el Ayuntamiento.
Trabajos de derribo
Dichos trabajos «parciales» de derribo tendrían que estar hoy finalizados. Y es que la propia fachada, según el arquitecto técnico, corría peligro de derrumbe. Su derribo será de fuera para adentro. El final de dichos trabajos se dejará para que los contrate el propietario del bloque. Uno de los aspectos a tener en cuenta es que en la planta baja se encuentran los cables de servicios públicos, como la electricidad. Si se tienen que cortar se dejaría sin fluido a los edificios de los alrededores, que ya ayer se quedaron sin agua corriente.
El accidente movilizó a bomberos, ambulancias, Guàrdia Urbana, Mossos d’Esquadra y Protecció Civil.