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25/06/09

Quince horas diarias bajo el sol para informar a conductores despistados

Said y Hamed son los responsables de sacar de dudas a quienes buscan la nueva circunvalación de Tarragona. Se encuentran en dos de las rotondas, debajo de una sombrilla 

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Carles Gosálbez | 25/06/2009 10:57

«¿Para ir a la Platja Arrabassada?». Ésta fue la pregunta que hizo una conductora a Said Benouama, persona que se pasa quince horas al día en la rotonda de El Catllar, en la N–340, para sacar de dudas a quienes circulan por una carretera que sufre desvíos como consecuencia de las obras que se llevan a cabo en la circunvalación de Tarragona.

Desde que Said llega al interior de la rotonda a las 7 de la mañana y planta una sombrilla para protegerse del sol, hasta que abandona su puesto de trabajo a las 22 horas, recibe «entre treinta y sesenta preguntas» de conductores despistados y a quienes no resultan suficientes las señales indicadoras que se han colocado, que informan de la ruta alternativa a tomar para alcanzar el destino final.

Un cartel diminuto colocado junto a una señal de prohibido el paso indica que los vehículos que alcanzan la rotonda de El Catllar  pueden seguir en dirección Tarragona por la Vía Augusta, sólo si residen en la zona de Llevant, mientras que otro informa que para desplazarse hacia Tarragona, Reus o València se tiene que girar hacia la derecha y dirigirse por la carretera de El Catllar hasta la incorporación a la nueva variante.

Una situación similar se repite en la rotonda que distribuye los accesos a la variante y al Santuari del Llorito, en las proximidades del Nou Estadi. En este punto se encuentra Hamed, que, como Said –ambos trabajan para la empresa que construye la variante–, y desde hace catorce días consecutivos, permanece quince horas diarias al pie del cañón para hacer de informador de carreteras. «Cada hora me preguntan de seis a diez cuestiones, la mayoría referentes al lugar donde se puede tomar la autopista en dirección Barcelona y por dónde se va a Tarragona, Salou y Reus».

Cuando el Diari hablaba con Hamed se detuvo una mujer que se desplazaba al CAP Llevant, localizado en Vall de l’Arrabassada. Insistió en que «muchos turistas preguntan por la autopista».   

En este sector de las obras es mayoría el número de conductores que aún pregunta «si está abierto el carril de acceso a la autovía, ya que en los primeros días estuvo cerrado».

En la otra rotonda, Said comentaba que las horas de mayor afluencia de vehículos son entre las 7 y las 10 de la mañana y desde las 16 a las 18 horas, los días laborales, y los domingos por la tarde. «La situación ha mejorado desde los primeros días y los camioneros ya no hacen preguntas».

La vigilancia policial

La vigilancia de los cuerpos de seguridad –la Guàrdia Urbana y los Mossos, cada uno en su  tramo– se limita actualmente a patrullar por dicha carretera como si se tratara de otra vía después de que se hubiera reforzado los carteles indicativos. Fuentes de dichos cuerpos policiales indicaron que si se vuelven a producir retenciones o cualquier otra incidencia –como las ocurridas el primer día de obras– los guardias serían los encargados de nuevo de regular el tráfico en aquellos puntos conflictivos. Así se quedó en una reunión mantenida en su día en la Subdelegación del Gobierno.





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