Varias embarcaciones siguieron trabajando este lunes para retirar el hidrocarburo, cuyo origen es todavía desconocido
Durante la mañana de ayer se consiguió «controlar» el vertido de crudo que fue detectado el pasado sábado frente a las costas de Tarragona, según aseguró la subdelegada Teresa Pallarès. A pesar de ello, pequeños restos llegaron a dos playas de la ciudad de Tarragona.
Las playas de la Arrabassada y la Llarga aparecieron, a primeras horas de la tarde de ayer, con restos de crudo. Eran en forma de pequeñas galletas, que se podían confundir con piedras negras, por lo que muchas personas ni se apercibieron de ello. Fuentes consultadas por el Diari indicaron que no se descartaba que el origen de estas partículas pudiera ser los restos de la gran mancha, de 800x800 metros, que fue detectada el sábado y tratada durante estos dos días. Sin embargo, se está a la espera de los resultados de las pruebas analíticas para verificar que se trata del mismo vertido.
Por su parte, Creu Roja aseguró al Diari que sólo una joven se había acercado al puesto de socorro de la playa de la Arrabassada a pedir si tenían algún producto para quitar una mancha, «que parecía un lunar». Los socorristas hicieron a lo largo de la tarde un patrullaje por todas las playas de Tarragona y sólo encontraron restos del mismo producto en un tramo de la playa Llarga.
‘Manchas plateadas’
Ayer por la mañana, la subdelegada Teresa Pallarès informaba de que el vertido se había convertido en «manchas plateadas» que iban paralelas a la costa, a unos cinco o seis kilómetros de la orilla. Se trataba de «ocho o diez manchas, de unos cincuenta metros de diámetro». Añadió que los trabajos se iban a prolongar dos días más.
«No hay probabilidad de que lleguen a la playa», aseguraba la representante del Gobierno central, aunque matizaba que dependería de las corrientes marinas, «a veces es complicado predecirlo». El trabajo de los equipos se centraba en el control y seguimiento de dicho vertido. Los estaban realizando remolcadores de la empresa Repsol, una embarcación de Salvamento Marítimo, una gabarra de la Autoritat Portuària, además de diferentes barcas tipo Pelican, de la Agència Catalana de l’Aigua.
Ante esta situación de control, de los dos busques de Salvamento Marítimo que habían trabajado durante el fin semana, uno –el Punta Mayor– se había marchado hacia Girona y se quedaba el Clara de Campoamor. Pero ante el giro que dio la situación durante la tarde, se decidió que el primer buque diera media vuelta y volviera, aunque en este caso a la zona del Baix Penedès. Finalmente, a últimas horas de la tarde se marchó hacia Barcelona al estar de nuevo controlada la situación.
Los pescadores, por su parte, también están preocupados por este episodio, que llega poco antes del inicio de la veda.
El origen
Uno de los misterios que posiblemente tardará en resolverse –si llega el caso– es el origen. Ayer estaban abiertas todas las hipótesis, confirmaba la subdelegada Teresa Pallarès. Sobre la posibilidad de que el causante fueran las prospecciones en los dos nuevos pozos petrolíferos de Repsol frente a las costas del Ebre, la representante del Gobierno central indicó que el Ministerio de Fomento realiza un control de esta actividad.
Por su parte, al ser los restos un derivado del petróleo, muchas miradas apuntaban hacia la empresa Repsol. Sin embargo, fuentes de dicha compañía dijeron ayer al Diari que «no tenemos constancia de que el origen sea una de nuestras instalaciones», ya sea el pantalán, la monoboya o algunos de los pozos petrolíferos, estos últimos a unos 50 kilómetros del punto donde el sábado fue divisada por primera vez la mancha.
Ayer se estuvieron recogiendo muestras de los diferentes pozos petrolíferos para compararlas con las del vertido.
Por su parte, tanto el capitán marítimo Fernando Collado, como el jefe del Centro de Salvamento Marítimo de Tarragona, Iñigo Landeta, estuvieron recorriendo todas las playas, desde Tarragona hasta Calafell, para analizar los restos de crudo aparecidos, a la vez que tomaron muestras.